domingo, 12 de abril de 2009
Llevo dos semanas solo en esta celda. Hace unos minutos ha entrado un centinela y ha dejado un trozo de papel y un lápiz encima de un pequeño escritorio que hay en un rincón. Se me permite escribir una última carta de despedida a mi familia. El centinela se ha reído, porque sabe que no puedo escribir. Me han arrancado todas las uñas y tengo los dedos hinchados y ensangrentados. Pero aún puedo pensar. Eso no pueden evitarlo.
El tipo que está en la celda de la izquierda es el que me dio esta idea. Todos los días nos pasamos mensajes en Morse dando golpecitos en la pared. Ayer le pregunté qué hacía para no volverse loco, y me dijo que componía poemas y los memorizaba. Lo intenté, pero no me dio resultado. Antes siempre estaba escribiendo poesía, pero ahora no puedo, simplemente no me sale. Después, tuve otra idea, rememorar todo lo que ha pasado y ponerlo en orden. Si por algún milagro vivo, lo escribiré todo, y si me muero, me habrá mantenido ocupado mis últimos días. No quiero ser pesimista ni asustarme. Tampoco quiero desesperarme.
Ojalá no me temblaran los dedos. Me cuesta tanto concentrarme... Si pienso e intento contarlo todo con sinceridad, si consigo profundizar en mis pensamientos, quizá me olvide del dolor. Intentaré no mirarme las manos; cuando lo hago, no sé por qué, me duelen más. Me recuerdan algo, una escena que puedo ver tan claramente como si acabase de ocurrir. Me miro las manos y no las veo ensangrentadas ni desgarradas, sino suaves y en forma de cuenco, llenas de azúcar.
Estábamos en abril de 1940, tres días después de que los alemanes invadiesen Dinamarca. Stefan, mi mejor amigo, y yo íbamos a llevar a cabo el primer acto de resistencia. Teníamos entnces catorce años. Catorce años y estábamos enfadados y avergonzados, porque Dinamarca se había rendido a Alemania sin luchar. Pero eso no significa que nosotros no pudiésemos hacerlo, sino todo lo contrario. Por supuesto, no teníamos ni armas ni contactos ni sabíamos lo que estábamos haciendo. Había vehículos alemanes por todas partes, coches y camiones. Así pues, Stefan, que siempre ha tenido un cierto talento científico, sugirió que un poco de azúcar en el depósito de la gasolina haría que los alemanes fueran más despacio. Ahora escasea tanto el azúcar que es como el oro, pero entonces sólo tuvimos que ir a la tienda y comprar unas bolsas.
Decidimos dar el primer golpe después de la escuela. Fuimos hasta casa en bicicleta, nos llenamos los bolsillos de azúcar y nos dirigimos hacia el centro de la ciudad. Dejamos las bicicletas cerca de Dagmarhus, un gran edificio de oficinas que está al otro lado de la plaza del ayuntamiento y que los nazis habían convertido en Cuartel General. Después deambulamos por las calles para comprobar las posiciones del enemigo. Nunca había estado tan emocionado, pero no tenía miedo. Suponía que éramos mucho más listos que aquellas langostas -les llamábamos así por los uniformes verdes- o, al menos, mucho más rápidos, si fallaba todo lo demás. No niego que me latía el corazón tan fuerte que cuando Stefan me hablaba al oído casi no le entendía, pero era más por la emoción que por el miedo.
Stefan pasó al lado de uno de los camiones alemanes y se volvió hacia mí. Después se detuvo a la altura del depósito de gasolina y simuló que buscaba algo en la chaqueta. Sacó una libreta del bolsillo de la camisa e hizo como si leyera algo. Mientras, yo, temblando un poco, quité el tapón y eché el azúcar en el depósito. Volví a ponerme el tapón nos marchamos. El siguiente le tocaba a Stefan. Vigilar te destrozaba mucho más los nervios. Al menos, mientras actuabas, te concentrabas en lo que hacías y no tenías tiempo para preocuparte; en cambio, mientras vigilaba para Stefan, era terriblemente consciente de la cantidad de soldados armados que rondaban por allí. Había camiones descubiertos llenos de tropas que iban de arriba a abajo, patrullas a pie con los fusiles preparados y soldados moviéndose por todas partes. La ciudad ya no era nuestra, sino suya. Así y todo, nos las arreglamos para vaciarnos los bolsillos sin problemas y después decidimos esperar por allí para ver si realmente daba resultado.
Un oficial alemán salió con paso decidido de unas oficinas siguiendo a su conductor. Entraron en uno de los coches que habíamos saboteado e intentaron poner en marcha el motor. Hizo un ruido extraño y después se paró. El conductor salió, abrió el capó y se pasó una eternidad intentando resolver el problema. Justo detrás de él, estaba ocurriendo lo mismo en un caminón grande lleno de soldados listos para que los trasladaran. Nos dio tanta risa que nos tuvimos que apoyar en una pared. Pero como era peligroso quedarse por allí, cogimos las bicis y nos largamos a casa.
- Esto sólo es el principio, Jesper- gritó Stefan rebosante de alegría, al cruzar el puente que iba hacia mi casa.
- Sólo el principio- repetí. Me invadía una alegría que no había sentido nunca. Podíamos hacer algo, podíamos luchar antes de rendirnos. ¡Les íbamos a demostrar quiénes éramos!
Seguimos poniendo azúcar en los depósitos siempre que podíamos, pero después de un par de meses empezó a aburrirnos. En junio teníamos los exámenes y no podíamos pensar en otra cosa. Después llegaron las vacaciones de verano. No teníamos nada que hacer, aparte de comprobar que la gente de Dinamarca hacía como si nada ocurriese. Nosotros cada vez estábamos más enfadados y más inquietos. Fuimos una y otra vez a ver las películas de Nelsosn Eddy y Jeanette MacDonald y los dos soñábamos con ser soldados de la Policía Montada de Canadá y tener uniformes tojos y caballos, y por supuesto, armas. ¡Armas! ¡Lo que podríamos hacer con armas! Empezamos a darle vueltas al asunto, hasta que ya no pensábamos ni hablábamos de otra cosa. Teníamos que conseguir armas, al menos una.
- Mira- me dijo Stefan-. si conseguimos un arma, nos servirá para poner a los alemanes manos arriba y conseguir más, y después las repartiremos entre nuestros amigos y empezaremos con los ataques en serio, como asaltar sus cuarteles o cosas así.
Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de lo ingenuos que éramos, aunque a nosotros nos parecía lo más sensato que podíamos hacer. Al fin y al cabo, la ciudad estaba repleta de armas. Todo lo que teníamos que hacer era burlar a un soldado estúpido y apropiarnos de su fusil. Quizás ingenuos no era la palabra más exacta.
Soy hijo único y mis padres me vigilaban de cerca. Eran amigos de los padres de Stefan. Bueno, el padre de Stefan había operado de apendicitis a mi padre. En el hospital entablaron una buena relación, y desde entonces han sido amigos. Por tanto, yo simplemente tenía que decir que iba a casa de Stefan, y él, que venía a la mía. Una tarde nos encontramos a las ocho en las escaleras de la escuela.
- ¿Te han puesto pegas para salir?- le pregunté.
- Mis padres no - se le notaba en la voz que aún estaba molesto-, pero la tonta de mi hermana ha empezado a decir: "Si Stefan sale después de cenar, yo también. Quiero ir a casa de Suzanne".
- ¡Qué más da que Lisa sea una pesada! Ya estás aquí.
Casi me echo a reir al acordarme de esto. Aquella pesada niña, torpe y odiosa, se convirtió en una chica guapa y valiente que hizo mucho por la resistencia y que... Bueno, me estoy saliendo del tema y he dicho que iba a poner todo esto en orden. Aquella noche Lisa todavía era un estorbo, y lo único que yo tenía en mente era conseguir un fusil.
No tení
amos un plan premeditado. Decidimos dar una vuelta por la ciudad, localizar a un soldado que estuviese solo y distraído y robarle el fusil. Fuimos al centro. El cielo estaba muy azul aquella tarde y aún faltaba mucho para el anochecer. Recuerdo lo bella que parecía la ciudad cuando pasábamos por el puente. Las barcas se deslizaban por la tranquila superficie del lago, los árboles de la orilla estaban completamente verdes, y las flores exhibían sus colores brillantes por todas partes. Todo parecía tranquilo y normal. ¡Aquellos malditos nazis no tenían derecho a estar allí! Decidimos pasar por los cafés al aire libre, porque allí podía haber algún soldado que dejase su fusil en una silla mientras descansaba. Uno podía distraerle mientras el ojo cogía el fusil.Bueno, había montones de soldados alemanes en los cafés, algunos sentados con chicas danesas, lo que me ponía enfermo, pero aquella noche ninguno había descuidado su fusil. A las diez y media era ya tarde, teníamos sed y estábamos cansados y desanimados. Ninguno de nosotros quería rendirse e irse a casa con las manos vacías, pero parecía que no teníamos elección. Fui con Stefan hasta la escuela, que estaba a medio camino entre su casa y la mía. Cuando llegamos ya era casi de noche.
- Mis padres me van a matar- suspiré.
- Los míos también- dijo Stefan.
Cuando iba a empezar a pedalear, me cogió del brazo y me susurró al oído: "¡Eh, mira!".
Miré y vi un soldado alemán atravesando el campo de fútbol con el fusil colgado al hombro.
- Deja aquí la bici- susurró-. ¡Vamos!
Empezamos a andar rápidamente por el campo.
- Será mejor que hablemos y nos riamos para que no sospeche nada- le dije en voz baja.
- No sospecha nada- respondió Stefan-. No sabe que estamos aquí; dejémoslo así.
Ahora que lo recuerdo, me resulta gracioso. Deseaba tanto aquel fusil que no pensé en el peligro. Íbamos acercándonos y, cuando estábamos a diez pasos de él, Stefan me dio la señal. Estábamos a punto de avalanzarnos sobre el arma cuando el soldado se dio la vuelta en posición de disparo, preparado para atacar, y nosotros nos quedamos mirando el cañón del fusil.
- ¿Qué queréis?- gritó en alemán.
Se me puso un nudo en la garganta y no pude decir ni una palabra.
Gracias a Dios, Stefan mantuvo la calma. El soldado resultó ser un muchacho poco mayor que nosotros y estaba claramente muerto de miedo, dispuesto a dispararnos de puro nervioso.
- ¡Vamos de camino a casa!- dijo Stefan sonriendo y en alemán, lo cual ayudó bastante-. Tú tienes el fusil, nosotros no podemos hacerte nada.
- ¡Bueno!- gritó el soldado avergonzado por el miedo que había demostrado-. ¡Largaos! ¡Rápido! ¡Moveos!
Y nos movimos. Cruzamos el campo y, cuando le habíamos perdido de vista, nos dimos la vuelta y regresamos a por las bicis sin despegar los labios. A mí se me puso algo raro en el estómago, me subió a la garganta, allí se convirtió en un bufido y el bufido, en risa y poco después estaba muerto de risa. Me pareció realmente gracioso, aparte de que tenía que deshacerme de un buen manojo de nervios. Stefan se contagió enseguida y estuvimos revolcándonos de risa casi histéricos más de cinco minutos.
Cuando intentaba dejar de reirme, Stefan me apuntaba con el dedo entrecortadamente: "¡Ponías una cara!", y pensando en lo idiota que habría parecido, empezaba otra vez a reir.
Nos castigaron sin salir de casa durante una semana por llegar tarde. Casi me vuelvo loco, una semana entera encerrado en aquel piso. Pero después de aquella semana, las cosas se pusieron interesantes, porque contacté con una organización de la verdadera resistencia.
Carol Matas, "Jesper"
sábado, 11 de abril de 2009
Esta mañana me he dado cuenta de que no recordabas mi nombre. Lo he visto en tus ojos azules, mi princesa, cuando he entrado en la cocina, aún en pijama, adormilado, y te he has girado hacia mí con el paquete abierto de café en una mano y una cuchara en la otra, dándome los buenos días.
Durante apenas un segundo se te ha congelado la sonrisa, pero enseguida has fingido reconocerme y has seguido con lo tuyo, como si tal cosa. Yo me he vuelto al dormitorio y he abierto el tercer cajón de la cómoda. He tomado el cartel de cartulina roja, el que lleva mi nombre dibujado en mayúsculas de trazo grueso, y me lo colgado al cuello. Después, sentados a la mesa, cuando me has pasado el azúcar, has mirado mi cartel y he notado que te relajabas. “¿Te apetece una tostada, Miguel?”, has preguntado, haciendo hincapié en la pronunciación de mi nombre, para que yo viera que sí, que lo sabes, aunque algunos días no puedas recordarlo sola.
Los médicos dijeron que el desarrollo sería progresivo, muy lento y de hecho, hay días que aún son buenos, incluso parecen normales. Y en esos días soy yo el que se olvida de esta pesadilla en la que estamos inmersos los dos, desde hace casi tres años, envueltos en esta penumbra, en esta bruma que no te deja mirar atrás, mi princesa, que te esconde adrede nuestro pasado y nuestro presente, nuestros buenos y malos momentos, nuestros sentimientos y hasta nuestros sueños. Pero en medio de esta niebla, he de mostrarme tranquilo, sosegado, sereno. Ser metódico y mantener tu entorno claro y ordenado, exento de imprevistos y alteraciones que puedan perturbarte. Por eso, todo lo que hacemos cada día sigue una rutina y por eso, también, he marcado cada rincón de la casa con pequeñas etiquetas de colores que muestran mensajes diversos: “Azúcar”. “Armario para vasos”. “Sopa = cuchara”. “Calcetines”. “Te amo, Celia”, por todas partes, “Te amo”.
Acabas tu desayuno y te levantas sin decir nada. Cruzas el pasillo decidida y te veo desaparecer tras la puerta cerrada del baño. No debo atosigarte, así que pongo los vasos en el fregadero, recojo a toda prisa las migas de la mesa y te espero impaciente, sentado en el sofá de la sala. Hago como que leo el periódico, dejo que las gafas de cerca se escurran hasta la punta de mi nariz y permanezco atento a cualquier ruido extraño, a cualquier golpe o a cualquier llamada, para correr en tu busca, a rescatarte, mi princesa. Cuando sales, han transcurrido veinte minutos que a mí me han parecido eternos.
Te has cardado el pelo como uno de esos punkis que tanta gracia te hacían. Has pintado de carmín rojo tus labios, y también las comisuras, y te has perfilado los ojos con lápiz negro, embadurnándote los bordes como un payaso que estuvo llorando antes de su gran espectáculo. Has confundido la laca de uñas con el frasco de perfume, y por tu cuello se deslizan dos hilillos plateados. “¿Estoy guapa?”, preguntas. Y yo sonrío, o trato de hacerlo, y te contesto que claro, que tú siempre estás guapa, y me vuelvo contigo al baño para convencerte de que es la hora de la ducha. “Ay no papá, papaíto, que aún no es domingo”, replicas lloriqueando y pataleas flojito en el suelo. “No quiero ducharme, no quiero”. Pero te dejas hacer y voy quitándote la ropa mientras canturreas una canción de cuna, aquélla que le cantabas cada noche a nuestra Ana para que por fin cogiera el sueño. Contemplas fascinada la espuma que resbala por tu cuerpo desnudo, tan frágil, y chapoteas y me salpicas y todo termina convertido en una gran piscina. Y yo termino empapado también. Empapado y agotado a las diez de esta mañana en la que no recuerdas mi nombre. Te envuelvo en una toalla y al momento la arrojas al suelo y sales corriendo hacia el cuarto. Abres el armario y lo revuelves todo hasta encontrar un vestido floreado, liviano, de vuelo y sin mangas. Recuerdo habértelo visto en alguna noche de verbena. “Es diciembre, mi cielo, hace frío”, te digo. Pero no hay forma. Te enfadas y me gritas. Me empujas con una fuerza que no sabía que tenías. “¡Suéltame! ¡Qué me sueltes!”, y tiras con fuerza del vestido, y la delicada tela se rasga, pero da lo mismo, te lo pones, con zapatos de tacón, muy altos, como siempre te gustaron. ”Ya estoy lista”. Me sonríes, coqueta, y te sonrojas, como la primera vez que te lancé un piropo a verte pasear con tus amigas por el Parque Grande. “Guapa”, te digo, y te guiño un ojo, como entones.
En el grupo de apoyo nos explican siempre la importancia de ir en busca de recuerdos, así que hoy, como cada día, dedicamos horas a mirar fotos, los dos juntos, sentados sobre el sofá, rodeados de álbumes viejos y cajas de lata. Asientes y sonríes mientras traigo hacia ti, poco a poco, los momentos bellos que encierran esas imágenes inmóviles. Y de pronto empiezas a hablar, a relatar las historias que quedaron plasmadas en el papel fotográfico y hasta me cuentas detalles que yo ya había olvidado. Te miro y vuelves a ser mi Celia, mi amor, mi niña... mi princesa. Me abrazas y te abrazo. Y permanecemos así, arropados con tu manta favorita, apoyada tu cabeza en mi hombro, hasta que de pronto te incorporas y me contemplas muy seria. “No debe abrazarme así, caballero. Estoy casada”. Te separas de mí y me invitas a marcharme. Yo obedezco, sumiso, por no contrariarte, y te dejo viendo la tele, ensimismada, murmurando palabras que solamente tú comprendes, mientras voy a la cocina a preparar el almuerzo. Hoy, tu plato favorito. Lasaña de atún casera. “Vamos a comer, mi vida”, te digo al cabo del rato.
Paso un brazo por encima de tus hombros, te ayudo a levantarte y dirijo tus pasos hacia la mesa, vestida con tu mantel preferido y las servilletas de hilo que bordabas por las tardes. “Te he preparado lasaña, ¿ves?”. Cruzas los brazos delante del pecho y pones morritos. “No me gusta la lasaña”. Y yo: “Claro que sí, mi amor. Si la adoras”. Pero te niegas a probarla, te tapas la boca con las dos manos y sacudes la cabeza. Intento convencerte y le das un manotazo al plato. La lasaña se desbarata y la mezcla de bechamel, atún y tomate cae sobre tu regazo y se esparce por el suelo. Me miras, horrorizada. “Lo siento, Miguel. Lo siento”. Tiemblas y se te llenan los ojos de lágrimas, y los míos se inundan también, porque esta vez no ha ocurrido, no has mirado mi cartel. Esta vez, mi princesa, has recordado mi nombre.
viernes, 10 de abril de 2009

Como no sé muy bien cómo hay que hacer esto, copio tal cual la entrada que hizo SALEGNA en su blog (http://sacandopuntaamislapicesdecolores.blogspot.com/) respecto al premio, así no habrá fallos de ningún tipo.
Es un premio para todos los blogguers que quieran llevárselo de forma voluntaria, que sientan interés o quieran acercarse al Autismo, los pequeños y no tan pequeños se beneficiarán de ello y supondrá un principio de captación social ... y ya será un gran paso.
A Salegna le llegó desde el blog de Carmen (http://unrincondelmediterraneo.blogspot.com/) y, a su vez, a Carmen desde este blog (http://hastalalunaidayvuelta.blogspot.com/)
Las únicas reglas al otorgarlo: enlazar a quien os lo da, enlazar la imagen al vídeo "el arco iris del autismo" y mencionar que es para aquellos que ayuden a difundir información sobre el Autismo.

"Iguales aunque diferentes, diferentes pero iguales"
Su sonrisa, mi sonrisa, todo por seguir sonriendo con ellos.
¿Te unes a la buena causa??? No cuesta nada....
jueves, 9 de abril de 2009
Cada puente o cada período vacacional, esto se llena de gente. Las calles se abarrotan y se nota que hay pocos sitios donde poder aparcar.
Ahora que ya estamos en Semana Santa esto vuelve a ser igual, a pesar de la crisis.
Lo que quería comentar es que hay gente, por lo que yo he vist otras veces trabajando y por lo que veo ahora, que con tal de poder salir unos días de casa son capaces de "cualquier" cosa. Entiendo que la rutina agobia y estresa, pero hay cosas que yo considero que no son normales.
Por ejemplo, ¿es normal que vayan doce personas a un bar y pidan sólo dos cervezas para no gastar tanto y las compartan? ¿es normal que duerman amontonados para ahorrarse unos euros de otra habitación o apartamento? Yo, sinceramente, estas cosas no las entiendo.
Ayer iba por la calle y me encontré con una familia de turistas. Un hombre le decía a su mujer: "bueno, ya sabes que yo el café de después de comer no lo perdono nunca, pero bueno, como tengo caramelos de café, eso que nos ahorramos..." He visto cosas alucinantes, de verdad. Igual que el año pasado oí en una tienda a un grupo de mujeres gritar a los cuatro vientos que se turnaban para cenar. La conversación era:
- Mujer 1: ¿Dónde vamos a cenar hoy?
- Mujer 2: Ah no, yo esta noche no ceno, que ya cené ayer. Vamos al bar ese de las cañas y yo me como la tapita que nos ponen y ya cenáis vosotras...
También oí una vez a una niña que lloraba a su madre porque ésta no le quería dar un vaso de agua, la madre decía que no estaban para estar comprando agua cada dos por tres...
En fin, entiendo que a todos nos gusta salir de vacaciones, pero yo, sinceramente, no lo hago a cualquier precio. Está claro que siempre vamos a buscar el precio más barato, pero yo tengo claro que no salgo de mi casa para pasar hambre.
Cada vez que oigo o veo una cosa de estas me quedo alucinada...
miércoles, 8 de abril de 2009
En un principio habíamos pensado M y yo en ir a pasar el fin de semana a Madrid y acercarnos desde allí a ver a S, pero como era una semana antes de Semana Santa, no había hoteles con disponibilidad.
Al final, cambiamos nuestros planes en el último momento y hablamos con S y nos reservó una habitación en el hotel donde ella trabaja.
El caso es que, muy cabezonas las dos, sobre todo yo, se nos metió entre ceja y ceja que teníamos que ir a Madrid aquella misma tarde (encima M había quedado con una amiga suya, con lo cual, ya teníamos otra "excusa" más para ir.
Allá que nos lanzamos a la aventura. Desde que tengo el carnet de conducir, mis experiencias con la capital n han sido muy buenas que digamos. Un verano fuí a Burgos, no sé si yo iba pensando en la mona de Pascua, pero se me pasó la salida de la A1 y aparecí en Atocha.
A la vuelta, más de lo mismo. Tenía que ir a Atocha expresamente a dejar a un amigo, pero véte tú a saber dónde aparecí... Yo lo único que recuerdo eran puentes, muchas carreteras y muchas señales, pero la A3 siempre estaba en el sentido contrario al que iba yo.
Total (que me lío...) que M queda con su amiga en pleno Paseo de la Castellana, en todo el centro de Madrid, para que no tuviéramos tanta pérdida.
Al principio, íbamos bien (o eso creíamos) siguiendo las señales que nos marcaban el camino. Pero de repente obras, calles cortadas, los coches a toda leche porque, lógicamente, ellos saben dónde van y de repente aparecemos en un sitio que ni idea de cuál es...
Preguntamos al señor del coche de al lado. Más o menos nos indica y nos dice que más adelante preguntemos otra vez. Le hacemos caso. Pero yo ya no veía el puto cartelito de "Pº de la Castellana"... Me desespero. M peinándose en el coche y las dos pasándonos el rimmel en los semáforos... Un show...
Bueno, seguimos avanzando y de pronto empiezo a ver a un montón de gente súper bien vestida, trajeados, encamisados, con corbatas... (y yo pensé: "joder, parece que van todos de boda...")
Ví una boca de metro pero no nos dio tiempo a ver el nombre, con lo cual, más perdidas aún. Cuando ya estaba más que desesperada, veo una zona ajardinada con un caserón precioso. Me da por mirar un cartel y pone: "Palacio de la Moncloa". Y es en ese momento cuando digo: "vale, de puta madre". Tengo claro que si hubiera sido ahora, no hubiera dudado en intentar saltarme los controles de seguridad para mendigarle un trabajo a Zapatero...
Todavía no sé cómo salimos de allí. Al final, a trancas y a barrancas llegamos al Paseo de la Castellana y conseguimos ver a la otra chica.
Cuando ya nos íbamos para Ciudad Real nos encontramos con un pedazo de atasco... Me peleo con un policía bastante chulo y creo que, internamente, nos cagamos cada uno en la madre del otro.
Por fin encontramos la A4, que es la que teníamos que coger, porque la gente indicaba fatal (no teníamos suerte ni para eso...)
El coche entra en reserva... Cuando salimos de la gasolinera, ya no vimos ningún cartel de A4. Se nos hizo de noche. Nos metimos en un pueblo, que yo creo que era Parla y digo creo porque los carteles me decían eso, pero le preguntamos a uno y nos dijo: "Qué va, esto no es Parla. Para ir a la A4 tenéis que..." Fue en ese momento cuando yo me dí cuenta que en el mundo hay gente más empanada que yo... Que ya es decir...
Pero la aventurilla no acaba ahí. De camino nos pilló el diluvio universal y cuando por fin llegamos a Ciudad Real, ¿a que no os imagináis lo que nos pasó? Pues sí, nos volvimos a perder. Eran las doce de la noche, no había ni un alma por la calle y todas las rotondas eran iguales.
Al final, llegamos al hotel y ahí se acabó nuestra excursión por los Madriles. Yo celebré en su momento el invento de los GPS... porque no puedo salir de casa sola, ya que soy un auténtico desastre...
martes, 7 de abril de 2009
Y, ¿quién diría que no me arrepiento de absolutamente nada de lo que ha pasado?
Hubo un tiempo (no muy lejano) en el que yo hacía unas cosas por complacer, dejaba de hacer otras para no enfadar y un laaaaaargo etcétera. Con lo cual, no vivía realmente mi propia vida.
Esas alas que perdí hace casi siete meses, las recuperé noche tras noche frente a mi ordenador, hablando y riendo a carcajada limpia, como si estuviera loca... Pero eso me da igual...
Me desconecté del mundo cibernético durante casi dos años y cuando volví, lo hice con más fuerza que nunca.
Puede que mi vida no sea nada envidiable, y puede que no sea la mejor, pero tiene algo especial y es que es mi vida y ahora mando yo en ella.
Salgo y entro cuando quiero, no tengo que dar explicaciones a nadie, ni temer por una mala cara.
Al que no le guste que me pase noche tras noche en el msn, que se rasque. El que piense con doble intenciones, que se rasque más.
Me ha costado mucho tener lo que tengo, estoy bien y mi vida ahora mismo no la cambio por nada.
lunes, 6 de abril de 2009
Pues en mayo de 2007 cogí vacaciones en el trabajo. Justamente me tenía que incorporar el mismo día de las Elecciones pero, lógicamente, no pude.
Me tocó pegarme el madrugón otra vez, después de las pedazo vacaciones que me pegué (que algún día las contaré). A las ocho de la mañana estaba como un clavo en el colegio electoral. Coloca urnas, quítate las legañas tardías, revisa papeletas, prepara listas y demás…
A las nueve se abren las puertas al público… El tiempo pasa muuuuuy despacio o, al menos, para mí. Y los interventores de cada partido parece que dejan sacar a flote sus primeros roces… Yo allí en medio sin saber qué hacer, más que mirar para otro lado con cara de póker.
Tuvimos una hora libre para comer (menos mal que tuvieron ese detalle). El reloj parecía que no avanzaba ni a patadas, y yo hasta las narices de leer DNI’s…
Llegaron las ocho de la tarde y se cierran las puertas y ahí llega la locura. Abro una urna. Venga a abrir sobres y a sacar papeletas, una por una. Desde aquí, por favor, os pido que no los peguéis tanto y tan bien, que luego cuesta mucho abrirlos… jajaja. Termino con una urna y a mí me sale un número de votos, al vocal otro… Ala, otra vez a empezar. Hasta que nos ponemos de acuerdo en el número de papeletas.
Ahora toca abrir la otra urna. Ésta salió bien a la primera!! Los cabrones de los vocales, cuando me descuidé ya se habían ido y me quedé yo sola con todo el marrón, porque era yo quien tenía que llevar esos votos, pero acompañada de ellos…
Me tuve que subir en un coche de la Policía Nacional, vamos, ni que fuera una delincuente… jajaja
Llego al Juzgado a eso de las diez de la noche, más o menos y había una marabunta de gente alucinante!! Mi turno era (creo) el 62…
Me fui a cenar porque mi estómago ya reclamaba atención. Paseé los votos por toda la ciudad, que digo yo que para estos casos, ya podían poner un chiringuito de bocatas en la puerta de los Juzgados…
Legué a mi casa a las dos de la mañana harta de votos, papeletas, sobres y políticos (más aún) y todo por cincuenta euros!! Manda huevos… jajaja
Espero que en las Europeas de este año se den cuenta que hay más gente para llamar a las urnas, porque no quiero repetir!!!!!
domingo, 5 de abril de 2009
El caso es que hace un año y medio tuve un accidente en el que me destrocé la espalda y parte del cuello, dos meses de rehabilitación y dos semanas de collarín que a mí no me sirvieron de nada, porque nunca ha dejado de dolerme la espalda.
El martes fui a la traumatóloga y me dijo que los dolores de oído y los mareos podían estar relacionados con el esguince cervical que me hice hace año y medio y con la contractura que tengo ahora...
El tratamiento es una resonancia que no me hice en su día y no la voy a hacer ahora porque soy claustrofóbica perdida (algún día contaré parte de esa historia) y sólo yo entiendo lo mal que lo puedo pasar y de momento, quince sesiones de rehabilitación que empecé el miércoles. Veremos cómo acaba...
sábado, 4 de abril de 2009
Os dejo el enlace por si os apetece visitarlo. Cuando haya hecho la visita, ya os contaré.
http://www.marqalicante.com/
viernes, 3 de abril de 2009
Este "millón de cicatrices" lleva abierto desde noviembre de 2008 y hoy tengo el honor de compartir con todo el que se pase por aquí que me han otorgado un premio más.

Este último, el "Premio Symbelmine" me lo ha concedido Salegna desde su blog http://sacandopuntaamislapicesdecolores.blogspot.com/
Muchas gracias por el detalle, guapa.
Las reglas son:
a) Exhibir la imagen del sello.
b) Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
c) Elegir diez personas para pasárselo.
d) Escribirles un mensaje en su blog para comunicarles el premio.
Mis premiados:
NEGRI: http://nenalmodovar.blogspot.com/
TAMBIÉN PUEDO HABLAR YO: http://www.tphyo.com/
BARCA: http://barca0014-laoliviadepopeye.blogspot.com/
DAVI: http://loqueyoquiera-davi80.blogspot.com/
LORENA: http://confesionesdesdeelagua.blogspot.com/
LINA: http://relegadadelmundo.blogspot.com/
FOROERASE: http://foroerase.blogspot.com/
VEKA: http://veronika-life.blogspot.com/
MARI: http://noticiasdeunalma.blogspot.com/
ANGELOSA: http://acocinarsehadicho.blogspot.com/
Muchas gracias!!!!
jueves, 2 de abril de 2009
Hoy sólo vengo a contar algo muy breve.
Con mis padres, normalmente, he tendido siempre una relación buena. Con mi hermana, más de lo mismo.
Hubo un tiempo en el que me distancié un poco de ellos, al independizarme, por ser un poco gilipollas. Aunque a eso le puse remedio pronto, sobre todo a raíz de lo que le pasó a mi padre...
Por diversos motivos que algunos ya sabéis, tuve que volver a casa de mis padres y ahora me siento más unida a ellos que nunca, con lo cual me alegro que meses atrás pasara lo que pasó.
Yo sigo queriendo que nadie "se meta en mis cosas" (en casa me refiero), pero me he dado cuenta que ahora todo es distinto...
miércoles, 1 de abril de 2009
Me agobio de pensar y ver cómo pasa el tiempo porque siento que no hago nada de provecho. Me asusta pensar que el verano está a la vuelta de la esquina y yo sigo sin trabajo y sin vender una escoba, como se suele decir, porque son ya muchos meses, demasiados diría yo.
Espero que pronto cambie todo. Disfrutad del mes de abril a todos los que lleguéis hasta aquí!!!
martes, 31 de marzo de 2009
Cuatro cosas acerca de mí que puede que sepas o que no sepas, en ningún orden en especial:
CUATRO EMPLEOS QUE HE TENIDO EN MI VIDA:
1. Ayudante de recepción de hotel
2. Recepcionista de hotel
3. Auxiliar administrativo en una gestoría
4. Administrativo en un banco
Como se parecen entre sí eh? jajaja
CUATRO PELÍCULAS QUE VOLVERÍA A VER UNA Y OTRA VEZ:
1. Va a ser que nadie es perfecto
2. 1408
3. Juno
4. Nunca más
5. El dragón rojo
CUATRO LUGARES EN LOS QUE HE VIVIDO:
1. Siempre aquí, en el mismo
CUATRO PROGRAMAS DE TV QUE VEO
1. Gran Hermano (cuando lo hacen, claro... pero eso no puede faltar nunca en mi dosis de TV)
2. Los Hombres de Paco (aunque ahora los sigo por internet, porque no hay publicidad y los paro cuando quiero)
3. Callejeros
4. Las Vegas
CUATRO LUGARES QUE QUISIERA VER ANTES DE MORIR:
1. Italia
2. Grecia
3. Londres
4. La Bretaña francesa
CUATRO PERSONAS QUE ME MANDAN CORREOS CON REGULARIDAD:
1. Fanny
2. Natalia
3. Lorena
4. Evelyn
5. Mi padre
CUATRO DE MIS COMIDAS FAVORITAS:
1. Paella
2. Pollo asado
3. Macarrones con tomates y chorizo
4. Ensalada de pasta
CUATRO LUGARES EN LOS QUE DESEARÍA ESTAR AHORA:
1. Estoy bien donde estoy, no me puedo quejar...
ESPERO QUE ESTE AÑO 2009 PUEDA...:
1. Trabajar
BEBIDAS FAVORITAS:
1. Coca - cola
2. Cerveza
3. Nestea
4. Aquarius
CUATRO COSAS QUE DETESTO:
1. La mentira y/o falsedad
2. La hipocresía
3. La injusticia
4. Que me tomen por el pito de un sereno.... hombre ya!!
Sí, sé que lo he hecho un poco a mi manera, pero así soy yo, diferente!! jajaja

Bueno, pues ayer vine al blog, como hago cada día varias veces, y me encuentro con un premio, a mi entender totalmente inmerecido, pero muy agradecida de haberlo recibido. Así que, GRACIAS ANGELOSA!! http://nomirareparatras.blogspot.com/
Las reglas son:
1. Exhibir la imagen del premio.
2. Poner el enlace de quien te lo ha concedido.
3. Elegir 15 bogs.
4. Comunicarlo a los premiados.
Los blogs que yo elijo porque los leo a diario, o siempre que se actualizan, porque me encantan, son los siguientes. Por cierto, en vez de 15 dejo 12... Lo siento... jajaja
YORVAN: http://yorvan.blogspot.com/
LORENA: http://confesionesdesdeelagua.blogspot.com/
CATA: http://cartoncilla.blogspot.com/
DAVI: http://loqueyoquiera-davi80.blogspot.com/
FELI: http://esperanza-felicyo.blogspot.com/
KI: http://kiensueno.blogspot.com/
BARCA: http://barca0014-laoliviadepopeye.blogspot.com/
ÀNGELA / ROSA: http://mividabajotierra.blogspot.com/
PÉTALO: http://salpetalo.blogspot.com/
SALEGNA: http://sacandopuntaamislapicesdecolores.blogspot.com/
ÀNGELA: http://sonandoporlasnubes.blogspot.com/
CARICATURITA: http://caricaturita.blogspot.com/
lunes, 30 de marzo de 2009
En momentos como estos es cuando yo me pregunto: ¿me ha merecido la pena estudiar una carrera? ¿hacer tropocientos cursos? Últimamente pienso que no ha servido de nada tanto tiempo y esfuerzo, porque llevo tiempo sin ver los resultados, de hecho, desde que terminé la carrera, no he vuelto a conseguir un trabajo...
Para terminar, porque poco más tengo que añadir (al principio no es que me ilusionara mucho el trabajo, pero poco a poco, pasó como con el cuento de la lechera, que yo me fuí montando mi película en la cabeza y ya me ví con trabajo...) quiero felicitarte a ti, Rocío, porque es tu cumpleaños y espero que pases un día muy bueno, así que Felicidades!!
domingo, 29 de marzo de 2009
Para los que no lo habéis leído, espero no haberos aburrido demasiado con las entradas dedicadas a él :P
Es un libro que me recuerda bastante a lo que pasó cerca de aquí hace unos años. Desgraciadamente, de aquella historia no supimos (ni sabremos nunca) el verdadero final.
Os podréis haber dado cuenta que tiene de todo un poco: asesinato, hijos ilegítimos, cuernos, violaciones, amor, traición...
Lo que más me ha llamado la atención es cómo alguien es capaz de hacer algo así por dinero, porque aunque esto sea una historia inventada (basada un poco en la realidad del caso que os digo) desgraciadamente, viendo cómo está el mundo de loco, esto pasa en la vida real...
Aviso a los navegantes que, a lo mejor, en un futuro próximo (o lejano, no lo sé) quizás vuelva a poner otro libro que tengo en mente (y que también me gustó mucho) para esos días en los que no se me ocurre nada sobre lo que escribir...
Gracias a todos y cada uno de los que pasáis por aquí, a los que escribís y a los que no, y a esos más de 40 seguidores...
sábado, 28 de marzo de 2009
Así que no os olvidéis. Esta noche se adelanta una hora el reloj. Encima los cabrones nos quitan una hora de sueño.... joder... jummm
viernes, 27 de marzo de 2009
EPÍLOGO: "EL DESPERTAR DE ROGER" Y FINAL DE "EL CASO TORREFORTA"
0 comentarios Publicado por * Cris * en 20:45Roger encontró aparcamiento en la calle del Trinquet Vell, a diez o quince metros de la plaza Sedassos. Eran las once y cuarto del mediodía. Cuando estaba cerrando la puerta del coche vio a Vicente Vila, que salía del portal de la finca de Montse con una maleta y una bolsa de viaje. Vicente no le vio a él. A Roger le pareció que su ex jefe tenía una sonrisa burlona y que se mordía los labios. Pero como enfiló enseguida la calle Mayor, lo perdió de vista y no se pudo asegurar.
"Si no es que Montse ha decidido terminar de pasar la convalescencia en Barcelona con la familia, no lo entiendo!", se dijo Roger, extrañado. De hecho, desde el incidente con aquellos degenerados, los interrogatorios de la policía y la muerte de Calvet, ella no había vuelto a ser la Montse de antes. "Puede ser que con el paso del tiempo...", fue el pensamiento esperanzado de Roger.
El portal de la finca estaba abierto y él subió hacia arriba. Tocó a la puerta del piso, esperó un poco y no le abrió nadie. Pero lo cierto era que dentro se oía movimiento. Tocó unas cuantas veces más. "Ay, caramba..." Como tenía las llaves, se decidió a entrar para ver qué pasaba.
En cuanto al ruido que se oía, enseguida lo identificó: era el de la ducha. Respecto a lo que vio, eso le preocupó un poco más. Era evidente que en el salón faltaban los objetos personales de Montse, exceptuando la máscara de la Luna, que descansaba en el sofá...
En aquellos momentos sonó el teléfono y él se dirigió hacia la puerta del baño para preguntar a Montse si lo cogía o no. Ella, sin embargo, con el ruido del agua y la mampara que protegía la bañera, no le escuchó. Cuando Roger volvió al salón, el contestador ya había saltado.
Montse acabó de ducharse y se secó. Después se perfumó un poco y se puso la ropa interior. Iba rápido, se notaba que tenía prisa. Salió del baño con el albornoz. A pesar de las marcas de los golpes y alguna pequeña cicatriz, su semblante era espléndido, irradiaba satisfacción, alegría. Pero cuando descubrió que estaba Roger le cambió el semblante.
- ¿Qué haces tú aquí?- le preguntó, extrañada.
La cara del chico era la del que preside el duelo en un entierro. Y el hecho de que Montse se hubiera cortado el pelo, y que se notaba que era insultantemente liso y rubio, no le hizo mejorar. Al contrario, ahora también expresaba rabia, estupefacción.
- ¿Pero qué te pasa?!- Montse se alarmó.
Él, por respuesta, accionó el contestador.
- Montse, querida: tu reportaje es la cosa más sensacional y morbosa que hemos producido nunca en esta casa- se oía la voz de un hombre de unos cincuenta o sesenta años. Hablaba inglés americano-. Sobre todo, la secuencia de la confesión del forense borracho. Es realmente antológica! Yo no había visto nunca nada parecido.
La expresión de Montse evidenció el vivo estigma de la vergüenza y el desconcierto.
- No te puedes imaginar el éxito que están teniendo los pasos previos: los programadores me los quitan de las manos! Mañana lo pasarán en prime time las principales cadenas americanas y tú tienes que estar aquí conmigo para celebrarlo.
"Llámame, entonces, y notifícame a qué hora llegas a Nueva York para enviarte el coche a recogerte. Te quiero!"
Roger miró a Montse. Ella, que tenía la cara muy roja y movía las manos con nerviosismo, se cogió la parte central del sujetador. Finalmente, se puso las manos en los bolsillos del albornoz, y la cabeza agachada.
- Roger, te lo puedo explic...- dijo unos segundos más tarde, mientras levantaba la vista. Sobraban las explicaciones. Roger ya se había ido. Ella se quedó mirando hacia la puerta del piso, que estaba abierta y enseguida corrió hacia el rellano.
- Roger! Roger!- le gritó, asomada a la barandilla-. Roger...
Roger, con las manos en los bosillos, caminaba solo por las calles de Tarragona. Montse y Vicente Vila le habían impartido un master que no olvidaría nunca. Es cierto que la putada que le habían hecho no tenía nombre. Pero por otra parte tenía que reconocer que, además de que habían elaborado el reportaje de su vida, habían descubierto y hecho atrapar a los culpables. Dos cosas que él no habría conseguido nunca.
Los integrantes del grupo "Manos limpias" y algunos de sus cómplices fueron detenidos, juzgados y condenados por rapto, violación, apalizamiento, tortura y asesinato.
Se les metió en un pabellón especial, aislados de los otros reclusos, para evitar problemas.
Manel Joan i Arinyó, "El cas Torreforta"
jueves, 26 de marzo de 2009
Por la mañana estuve dejando más CV y bueno, en algunos sitios me han dicho que no necesitaban a nadie, en otros que igual sí. Y en otro sitio me han estado haciendo muchas preguntas y me han dicho que dentro de poco iban a hacer unos cambios y que les interesaba.
De cualquier manera espero que salga algo cuanto antes, porque ya no puedo más!
Por cierto, no sé si me lees o no, cosa tuya, pero sé que alguna vez has pasado por aquí, porque al menos un comentario dejaste, así que Felicidades Álvaro!! Espero que hayas pasado un buen día de cumpleaños :P
miércoles, 25 de marzo de 2009
Son dos páginas de internet que te pemiten contactar con gente. Desde mis cortas luces, creo que estas dos herramientas están pensadas para poder "encontrar" a antiguas amistades que se han ido quedando en el camino por diferentes motivos.
Pero, ¿es tan seguro como creemos? Shayara me dijo una vez que el Facebook no lo era, pero Tuenti sí que es totalmente seguro. Ella se basaba en lo que había oído en televisión a los responsables de estos sitios.
De cualquier manera, está claro que mueven a millones de personas y que te permite contactar con otras.
A través de estas páginas yo he podido encontrar a gente con la que hacía años que no mantenía ningún tipo de contacto y hasta he encontrado a mi primo segundo catalán, que también hacía años que no sabíamos nada el uno del otro. Así que, por ese lado, está muy bien.
Yo sólo tengo fotos mías en Tuenti, porque eso de ceder mis derechos de imagen, incluso después de muerta, como se supone que pasa con Facebook (en esas condiciones que todos aceptamos sin leer, o casi todos) pues como que no me va, la verdad y menos gratis... jajaja. El problema es que ya han puesto fotos mías en la red, con lo cual, ya me han visto la cara jajaj, así que algún día pondré alguna en Facebook :P
martes, 24 de marzo de 2009
¿Cómo es posible que esos mañacos se estén burlando del sistema, del Estado y de todo el país? No lo entiendo, de verdad. Tampoco me cabe en la cabeza que unos descerebrados como ellos pudieran hacerle a la pobre chica esas cosas. No entiendo cómo puede haber tanta gentuza por el mundo...
Ahora sólo queda esperar que de una vez cuenten la verdad, que los restos de Marta aparezcan, por el bien de sus padres y de sus amigos, que dentro de lo que cabe puedan "descansar" y tengan un sitio donde ir a llevar flores a Marta, o por lo menos, sepan dónde está.
Bastante tienen que estar pasando ya por saber que su hija salió una tarde de casa y nunca más volvió por culpa de unos tarados mentales, como para encima no haber encontrado aún su cuerpo. No hay derecho!!
Ahora estaba viendo "Rojo y Negro" y estoy viendo cosas otra vez. Espero que encuentren a la pobre chica pronto y a esos hijos de puta, porque no tienen otro nombre, a cadena perpetua o lo peor que les pueda pasar.
lunes, 23 de marzo de 2009
Su mujer también se había levantado pronto. La cama se le hacía insufrible cuando se le pasaban los efectos de los somníferos. Estaba sentada en el sofá y miraba la foto en la que aparecían su madre y Sandra, que llevaba los pendientes de esmeralda. Ella todavía las tenía en un bolsillo del albornoz. Las cogió y las estuvo mirando durante un rato hasta que decidió guardarlas en la caja fuerte con el resto de las joyas, no fuera a ser que al final las extraviara.
Fue al despacho, abrió el cajón izquierdo del escritorio y sacó la agenda. En seguida buscó el número de la combinación e intentó memorizarlo. Inconscientemente, intentó abrir el cajón de la derecha. No lo consiguió y se quedó un poco pensativa. Una mirada de recelo se apoderó de su rostro. Depresiva y con los nervios a flor de piel, sólo le faltaba estar recelosa. "Si siempre ha estado abierto, ¿por qué de golpe y porrazo este desgraciado lo ha cerrado con llave?", se preguntaba. Harta de tanto misterio, se dirigió hacia la puerta del baño y afinó el oído. Su marido todavía estaba en pleno hoidromasaje. Entonces entró en el dormitorio conyugal y cogió el manojo de llaves que él siempre llevaba en el bolsillo de los pantalones. Se fue al despacho y abrió el cajón derecho del escritorio. Vio un sobre grande y lo cogió. Debajo estaba la pistola, una Astra 9mm Parabellum. Un poco temblorosa abrió el sobrey descubrió una cinta de vídeo y las copias de unas escrituras notariales.
"Escritura de testamento otorgado por Teresa Castro Monturiol a favor de Sandra Castro Fortuny", proclamaba en la portada, y Teresa estuvo a punto de sufrir un ataque al corazón. La cabeza le dio vueltas y se tuvo que sentar para no caer redonda al suelo.
- Lo sabía! Él lo sabía...- murmuró entre dientes, con las escrituras en una mano y el vídeo en la otra.
Sargento Recasens, dígame- Anna estaba en su despacho.
- Soy la compañera de Roger. La llamo desde el hospital Juan XXIII- le anunció Montse.
- ¿Ha pasado algo?- preguntó la Mosso, sobresaltada.
- Antonio Castro está implicado en el "Caso Torreforta". Roger ha ido a buscarlo a su casa y está tan encendido que puede hacer cualquier cosa...
- Entendido.
En el monitor un encapuchado empalaba a Sandra, que se estremecía y daba gritos infrahumanos de dolor. Después la giró y la cosió a puñaladas. Se veía todo su cuerpo desangrándose, y poco a poco llegaba a un primer plano de la cara. Tenía los ojos abiertos.
Como si se tratara de un ritual mafioso, el verdugo feroz la remató de tres tiros: uno en la cabeza, otro en el corazón y un tercero en el hígado.
De repente apareció un poco de nieve en el monitor y las imágenes siguientes ya mostraban a la chica colgada por el cuello y balanceándose macabramente.
Teresa, sobrecogida por la orgía de sangre, sangre de su sangre, tenía la mirada fija. Su cara era una máscara de odio. En la televisión volvía a haber nieve, la escena inexistente, su hija inexistente...
Tres coches de los Mossos habían salido de Tarragona y se dirigían a toda velocidad hacia Torreforta. Como habían encendido las sirenas, no tenían ningún problema para adelantar a los otros vehículos, que se echaban a la derecha y ralentizaban la marcha para facilitarles el paso.
- Comisario Vidal, dígame.
- Soy Agustín.
Castro ya se había vestido y estaba en su despacho con un vaso de vino en la mano. Esperaba que pasaran a recogerlo el chófer y el guardaespaldas. De repente, escuchó una frenada muy brusca y se extrañó. Como en un anexo del despacho tenía los monitores de control, fue a echar una ojeada. A tavés de una pantalla vio a Roger, que bajaba precipitadamente de su coche, se dirigía hacia la puerta del chalet y llamaba.
Castro se lo pensó un poco pero, finalmente, le abrió desde la distancia.
La sirvienta justamente llegaba al recibidor cuando Roger entró como una exhalación y estuvo a punto de hacerla caer.
- Escucha, aquí no se puede entrar así!- intentó pararlo.
Él era todo nervio y no le hizo caso. Llevaba la foto de "Manos limpias" en la mano.
Después de mirar aquí y allá con desesperación, cogió un palo de la chimenea y empezó a abrir puertas bruscamente buscando a Castro. Lo encontró en su despacho, de pie y cerca del escritorio.
- ¿Qué te pasa Roger?!- le preguntó al verlo tan alterado.
- ¿Qué es esto? ¿Qué quiere decir esto?!- le exigió Roger que se explicara al acabar de tirarle la foto encima de la mesa.
Castro la cogió, la miró y luchó para que en su rostro no se reflejara ninguna emoción.
- ¿Qué significa eso?!- repitió Roger.
- Nada- le respondió Castro, aparentemente sereno-. Son mis amigos.
- Son los asesinos de Eva! Y de Lorena! Y de tu hija!- gritó Roger, lleno de ira.
Roger estaba tan cegado que Castro tenía claro que sólo con palabras no lo calmaría. Y se decidió a actuar. Sin abandonar su papel de desconcertado, poco a poco se fue acercando al cajón derecho del escritorio.
- ¿Qué dices?!- intentó mostrar la más grande de las sorpresas. Aún así, la proximidad del arma le dio alas y se excedió en su vocabulario-: ¿Te has vuelto loco?
- ¿¡Loco?!- se sulfuró Roger.
E, incapaz de controlarse, empezó a romper con el palo todos los objetos que tenía a su alcance, mientras con los ojos inyectados en sangre, miraba a Castro con todo el odio del mundo. Éste, espantado, en un acto reflejo, levantó el antebrazo izquierdo para protegerse la cara, ya que pensaba que Roger le golpearía. La prevención de momento fue inútil: el golpe más próximo fue contra la superficie de la mesa.
- ¿Qué tienes que ver con esta gente?- gritó Roger-. ¿Qué tienes que ver con los crímenes? O me lo dices o no respondo de mí.
- Atiéndeme, Roger. Tiene que haber una confusión. ¿Cómo podría estar involucrado yo en cualquier crimen? Y todavía menos tratándose de mi hija-. Castro ya no podía mostrarse más certero y convincente. Su argumentación no era impecable...-. Te piensas que...
- Basta!- le dijo Roger-. Dime por qué matásteis a las chicas o tú no sales de aquí, porque te abriré la cabeza!- y volvió a golpear violentamente sobre el escritorio.
- ¿Piensas que soy un monstruo?- acabó Castro de pronunciar esas palabras, mientras se sentaba en la butaca de detrás del escritorio y abría, disimuladamente el cajón derecho y, frenético, clavaba la mano y lo giraba impetuosamente.
Además de que el arma no estaba, lo peor fue que, con su acción, se había puesto en evidencia delante de Roger. Entonces, cortado se quedó en el asiento.
- Véte al infierno!- le maldijo Roger con el palo en alto.
En milésimas de segundo, Castro se hizo tan pequeño que veía a Roger como un gigante mitológico. Un gigante mitológico que ya descargaba todo su mal con todas sus fuerzas. Estaba en las puertas de la muerte y, en lugar de pronunciar una frase heroica para despedirse del mundo, se dio cuenta de que todo el organismo se le había aflojado.
- No!- se sintió entonces, el gran grito, mucho más imperativo aún.
El brazo de Roger se quedó paralizado a media trayectoria.
Sorprendido. No, no sólo sorprendido, si no como si se acabara de despertar de un mal sueño, con la realidad todavía más horrible, cuando Roger se giró vio a la madre de Sandra, apuntándolo con una pistola.
- Teresa! Gracias a Dios!- suspiró Antonio Castro, aliviado.
Entonces, como si fuera autista, sin reflejar ninguna emoción, Teresa empezó a decirle al marido todo lo que le hacía daño:
- Tú no mataste a tu hija, eso es cierto, porque Sandra no era tu hija: era sólo la mía. Cuando me conociste yo estaba embarazada de otro, pero te conformaste porque mis padres estaban podridos de dinero. El dinero que tú necesitabas para dejar de ser un muerto de hambre y ascender socialmente. El dinero que no habrías tenido nunca si Sandra hubiera heredado todo de mi madre.
A Castro le subieron los colores a la cara.
- ¿Pero qué dices? Nuestros asuntos no interesan a nadie... - trató de cortarla.
Tocó en piedra porque ella, con los ojos rebosando odio y la demencia aflorando por cada una de las otras facciones del rostro, continuó, impertérrita:
- Poco a poco me fuiste anulando la voluntad e impusiste un régimen de terror en esta casa. Un terro de guante blanco, todo sea dicho, de manos limpias, para que nadie que viniera de fuera se diera cuenta.
Roger estaba "cazando moscas" en ese momento. La vista le iba de un lado a otro.
- Idiota no eres, por eso sabías que con Sandra no tenías nada que hacer: las chicas de ahora no son tan cobardes y obedientes como las mujeres de antes. Y tan pronto como ella hubiera sido la dueña del negocio, te habría puesto los puntos sobre las íes. te habría hecho pagar bien caro todas las guarradas que me has hecho en esta vida.
Roger ya había vuelto de su estado hipnótico y ahora volvía a mirar a Castro con un odio mortal. Aunque tuvo un despiste y el otro no lo aprovechó: le cogió el atizador y acto seguido le dio un golpe en la nariz que se lo reventó. Simultáneamente Castro había tirado el atizador al suelo y con el canto de la mano derecha le dio un golpe en la nuca que le faltó muy poco para que fuera mortal!
El pobre chico, sin saber muy bien qué le había pasado, dio unos pasos tambaleándose y, finalmente, cayó al suelo boca abajo, sin sentido.
El agresor, sin dar ninguna importancia a su acto, se tocó la mano izquierda, ya que se había hecho daño al golpear a Roger. En seguida, se acercó a la mujer:
- ¿Ya estás contenta? ¿Ya te has desfogado? Y ahora, ¿qué? Tú no entiendes que estas historias son para explicarlas en el diván del psiquiatra, pero no a un periodista?
Teresa le escuchaba con la boca medio abierta e iba haciéndole que sí con la cabeza.
- Que sí, qué??- infló él el pecho al descubrir que tenía la situación controlada.
Mientras tanto, Roger se fue recuperando y a duras penas se incorporó.
Teresa, aunque no tan amenazadora como unos minutos antes, continuaba apuntándolos.
- Tienes razón, tú siempre tienes razón. Los trapos sucios se tienen que lavar en casa.
- Ahora dame la pistola y deja de joder aquí!- le ordenó Castro.
Ella lo miró, después miró a Roger y abrió fuego hasta gastar todas las balas.
Los coches policiales llegaron escopetados. Anna y los otros mossos se bajaron y ya se disponían a correra hacia la casa cuando sintieron los tiros. Eso hizo que todos desenfundaran los revólver y miraran a la sargento para ver qué ordenaba.
Anna no tuvo tiempo de responder nada, porque la puerta del chalet se abrió y la sirvienta salió como un cohete, presa del pánico. Un mosso la retuvo y los otros entraron en la casa.
Estaban en el vestíbulo y no se sentía ningún ruido. Anna, que iba delante, hizo señales a sus hombres para que la siguieran. Iban muy pegados a la pared. Entraron en el comedor y tampoco vieron a nadie, pero como medida cautelar tomaron posiciones, cada uno escondido detrás de un mueble.
Medio minuto más tarde, en una acción ensayada y materializada muchas veces en su vida profesional, los mossos asaltaron el despacho.
Encontraron a Teresa Fortuny con la pistola saliéndole humo en la mano. Estaba de pie y ofrecía un semblante totalmente ausente. Igual que Roger, que sin color en la cara, sangraba por la nariz y por la boca. Antonio Castro, tirado sobre el respaldo de la butaca del escritorio, no se movía. Presentaba señales de haber recibido tiros en la cabeza, el cuello y el pecho. Las manos, también las tenía llenas de sangre. Puede ser que se las hubiera puesto instintivamente en la primera herida y después se las había mirado antes de expirar.
Un policía le quitó la pistola de las manos a la señora Fortuny, que dejó caer una lágrima y balbuceó:
- Perdóname, hija, por no haberte protegido de este monstruo!- la dicción fue muy deficiente, pero todo el mundo captó el sentido profundo de la frase.
Otro mosso se acercó a Antonio Castro y confirmó que era cadáver.
- Cojones!- protestó. El muerto olía que tiraba de espaldas.
- Magistrado, el comisario Vidal le reclama al teléfono.
Apenas tuvo la situación bajo control, Anna le dijo a Roger que le llevaría al hospital para que le curaran las heridas y le hicieran una revisión general. Cuando ya estaban en el coche, le advirtió que antes de salir le había ordenado a dos de sus hombres que fueran al Joan XXIII y que no se movieran para nada del lado de Montse.
- La abuela tenía que tener miedo que, si le dejaba sus bienes a Teresa, Castro se apropiara de ellos- explicaba Roger a Anna-. Por eso, a escondidas, hizo un testamento a favor de Sandra.
- Y sin querer, le cavó la fosa- resolvió la sargento. Después añadió:- la estrategia criminal era perfecta. Se encontró el cadáver de Sandra y un culpable, se le juzgó, se le condenó y asunto resuelto: nadie habría sospechado nunca de Antonio Castro y sus amigos violadores y sádicos. Y si no hubiera sido por un hecho fortuito, los cuerpos de Eva y de Lorena habrían descansado eternamente en el cementerio de Scala Dei.
- Y todo porque tuvieron la fatalidad de salir de fiesta con Sandra la noche que su padastro le había firmado la sentencia de muerte- dijo Roger.
Cuando llegaron al hospital se pararon y Roger bajó del coche. Anna le llamó y él fue a la ventanilla de ella.
- De verdad, Roger, te lo pido por favor y díselo también a tu amiga: no volváis nunca más a hacer de policías. Piensa que esta vez os habéis salvado por los pelos.
- No te preocupes- le dijo él, que había puesto su mano sobre la de Anna.
- Suerte- le deseó ella-. Llámame algún día...
Manel Joan i Arinyó, "El cas Torreforta"
domingo, 22 de marzo de 2009
dejado todo en otras ocasiones para estar a tu lado y que cuando yo te necesite, tú no me des ni una llamada, ni me escribas. Harta de tus putos mensajes para tocarme los cojones. Harta de ver la envidia que te corroe. Harta de tu puto egoísmo, cuando vas pidiéndole a la gente que esté pendiente de ti. ¿Y tú qué haces, sino pasar de los demás cuando no te viene bien estar pendiente de ellos? Harta… Muy harta…Hasta los huevos de que llames a los demás cosas que tú eres, o los describas conforme deberías describirte a ti… Se acabó. Ya no puedo más. No puedo seguir pensando que tengo alguien en quien confiar cuando resulta que tú me la puedes jugar a la primera de cambio, como llevas demostrándome tanto tiempo. Así que, hasta aquí hemos llegado. Yo lo he dado todo, pero tú no pareces hacer lo mismo. Ni siquiera parece que quieras hacerlo. Como dije hace unos días, uff espero que nunca tengas que necesitar de mí, de verdad, porque no sé cómo podría reaccionar…
Bye, bye muñeca. Me he hartado de ser un cero a la izquierda en tu escala de valores…
sábado, 21 de marzo de 2009
Como decía oí la canción varias veces, no sé por qué. Al principio me gustaba la música, luego me paré a escuchar la letra, hasta que las lágrimas caían de mis ojos...
Aquí os dejo la canción... A ver si hoy es uno de esos días en que me siento genial... Espero...
Tengo aquí bajo el vestido bien escondiditos tus besos malditos, mariposas que al alba, de regreso a casa, se venían conmigo.
Yo tengo aquí bajo la cama cada madrugada que la deshicimos. Tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio.
Tengo aquí dentro de un vaso la primera ola de aquella mañana, tengo en uno de mis rizos el ritmo del tango que siempre bailabas.
Yo tengo escrito en un suspiro aquellas palabras que nunca dijimos, tengo tantas cosas y ninguna está en su sitio.
Después de ti entendí que el tiempo no hace amigos. Qué corto fue el amor y qué largo el olvido.
Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se enciende al pasar. Cualquier mariposa, una estrella polar que viene sola y muy solita se va. Seré el sabor de un beso en el mar. Un viejo proverbio sobre cómo olvidar, seré inmortal porque vivo en tu destino.
Tengo aquí bajo mi almohada tu fotografía frente a Santa Clara. Dice más de mil palabras y yo le contesto que también te amaba.
Yo tengo abierta la ventana porque así se escapa el tiempo sin verte. Tengo tantas cosas, tengo todas en mi mente.
Después de ti entendí que el tiempo no hace amigos. Qué corto fue el amor y qué largo el olvido.
Seré tu luz, seré un disfraz, una farola que se enciende al pasar. Cualquier mariposa, una estrella polar que viene sola y muy solita se va. Seré el sabor de un beso en el mar. Un viejo proverbio sobre cómo olvidar, seré inmortal…
Seré el lunar que adorne tu piel, una paloma cerca de donde estés, un golpe de suerte, el café de las tres, alguna mirada que te haga enloquecer. Seré la voz que avise del tren, un presentimiento de que todo irá bien.
Seré inmortal… seré inmortal… Seré inmortal… porque vivo en tu destino.
viernes, 20 de marzo de 2009
A mí la estación que más me gusta es el invierno. Quizás sea por la zona en la que vivo. Me gusta el frío. Aquí en invierno hace frío aunque, más o menos, se puede soportar. Pero el verano es asqueroso y asfixiante. Lo peor de todo es la cantidad de humedad que hay, que durante la mayoría de los días supera el 80%, con lo cual, da más sensación de calor aún, si cabe.
Pero la primavera también es una buena época. No hace demasiado frío ni demasiado calor. Es un término medio que se puede sobrellevar bastante bien.
Así que, espero que todos los que leáis esto tengáis una buena primavera, y que no os altere mucho la sangre ni os moleste mucho con las alergias...
jueves, 19 de marzo de 2009
Fuera coñas ahora ya en serio, que como buena hija que soy (que sí, que eso era verdad, jajaj) aquí vengo a felicitar a mi padre por ser el día del padre y a felicitar a mi madre, porque es su santo.
Ala, qué bien he quedado y todo ehh? jajaja
Bueno, me voy antes de que se me empiece a ir la cabeza más todavía...
miércoles, 18 de marzo de 2009
Mañana más y mejor! :P
martes, 17 de marzo de 2009
Se me vino el mundo encima cuando resulta que me hacen la entrevista en inglés. Vale, yo me defiendo en inglés, pero me pillaron un poco en fuera de juego y no me lo esperaba. No salí muy contenta, pero bueno, me quedé un poco en blanco, aunque salí de la situación como buenamente pude.
Lo que me ha dejado más flipada ha sido que hoy he ido a dejar el CV a un hotel, que anoche me dijeron que buscaban a una persona para recepción, y cuál ha sido mi sorpresa cuando llego, digo a lo que había ido y me suelta un señor calvito y con cara de mala leche: "Gracias, me lo quedo pero aquí no contratamos a mujeres. Son órdenes del director, si cambiara de opinión, te llamaremos".
Me quedo con una cara entre a cuadros y qué sé yo y le digo: "¿Por qué?". Él me vuelve a decir que es cosa del director y que no puede hacer nada. Total, que le he dicho que no se preocupara, que no hacía falta que me llamara (porque si tienen esa filosfía tan estúpida, no me quiero ni imaginar lo que debe ser trabajar allí en aquella empresa) y me he dado la vuelta.
Estoy alucinando cómo viviendo en los tiempos en los que vivimos puede seguir habiendo gente tan machista y asquerosa...
lunes, 16 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Cuando he pensado en escribir este post, se me había ocurrido venir aquí dispuesta a largar todo lo que se me pasa por la cabeza, pero menos mal que luego lo he pensado friamente y he cambiado de opinión. Ahora mismo no me apetece darle protagonismo a alguien que, en contra de lo que yo pensaba, no se lo merece.
Creo que no es tan difícil entender la situación de todo tipo de una persona. Creo que no pasa nada si te pones en el lugar de otra persona. Pero bueno, debe ser que yo soy demasiado exigente y pido mucho, porque sino, no lo entiendo.
No voy a dar nombres, sólo diré que me he llevado un chasco alucinante de alguien que últimamente ya me ha venio demostrando cosas muy feas. Así que, que disfrute de su vida, que le aproveche todo y que ojala nunca tenga que necesitar de mi ayuda, porque entonces tendremos que ver lo que pasa.
Sé que a veces puedo llegar a ser muy mala o muy drástica, pero es que me toca mucho las narices que la gente se comporte así y más en alguien en quien confías...
sábado, 14 de marzo de 2009
La verdad es que nosotras nos entendemos a la perfección. Lo malo es que tenemos muchos kilómetros de por medio, pero algún día, cuando la economía nos lo permita, lo solucionaremos, de eso estoy segura.
Así que, a seguir siendo felices sin importarnos la distancia jajaja.
Desde aquí quiero darle las gracias a Mari, por habérsele ocurrido esta idea y mandarle un besazo enoooorme. Y otro para mi esposa, por supuesto jajaj ;)
viernes, 13 de marzo de 2009
Pues sí, hoy es tu cumpleaños. Hoy cumples 23... Cuando te conocí tenías 20. Cómo ha pasado el tiempo! Espero que la vida te trate bien y tú cuides tu vida que, al fin y al cabo, es lo más importante que tenemos.
Feliz cumpleaños DSC!
jueves, 12 de marzo de 2009
A parte de eso, también me he decidido a hacer limpieza en casa. He ordenado armarios, he tirado muchas cosas y he guardado otras. Nunca pensé que hacer eso me vendría tan bien, entre otras cosas, para mantener la mente ocupada.
Estoy contenta. Y feliz. Porque ahora tomo decisiones pensando en mí misma y en lo que es mejor para mí. Ya no actúo como antes. Creo que en algo he cambiado. Sé que cuando pase el tiempo, por muchas cosas malas que pueda hacer, por muy mal que actúe o me comporte, mi familia siempre me va a apoyar. No el vecino del quinto ni esa persona que dice ser tu amiga del alma y que cuando más lo necesitas, te falla. Así que, lo demás no interesa.
Me he cansado de preocuparme por gente que luego no son capaces de hacer nada por mí y que me dejan en la estacada a las primeras de cambio.
miércoles, 11 de marzo de 2009
n horrores, tragedia y desesperación... 5 años que unos trenes llenos de personas inocentes saltaron por los aires, llevándose por delante la vida de 192 personas y dejando miles de heridos, miles de vidas destrozadas para siempre, vidas que ya nunca volverán a ser lo que eran hasta aquella terrible mañana de jueves de aquel 2004.Muchos fuimos los que nos sobrecogimos con las noticias que nos iban llegando, tanto los que tenían fam
ilia o conocidos en Madrid, como los que no los teníamos. Pero todos nos unimos en aquel dolor, en aquel sentimiento de rencor y de impotencia... y no entendíamos nada...Yo aún lo recuerdo perfectamente... Aún recuerdo cómo se me ponían los pelos de punta oyendo las noticias y viendo aquellas desgarradoras
imágenes...Espero que, dentro de lo que cabe, esa gente pueda ir recuperando su vida poco a poco, en la medida de lo posible. La pena es aquellas 192 vidas que se perdieron y que nunca más volverán...
Por todos ellos, un pequeño homenaje...
Canción que La oreja de Van Gogh hace en memoria de aquel fatídico día:
"Jueves" (LOVG)
Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda más bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y así pasan los días de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Bécquer,
de estación a estación,
de frente tú y yo va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas: "qué chica más tonta",
y me quiero morir.
Pero el tiempo se para,
te acercas diciendo,
yo aún no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un día especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel
que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me quieres y yo te regalo el último soplo de mi corazón.
martes, 10 de marzo de 2009
Joee si es que de verdad, parezco "la pupas" coño. Primero, parece que me ha mirado un tuerto con lo de los trabajos, porque no me sale nada bien, me hacen contratos basura y cuando acaban, a la puta calle. Y cuando me hacen uno indefinido, hay que hacer recorte de personal porque ya empezaba a afectar la crisis...
Vale, pues dejando de lado que cuando nací me miró un tuerto para lo de los trabajos, el día que se repartieron las anginas, amigdalitis, faringitis y demás, yo estaba allí en cabeza de la cola desde primera hora de la mañana. Y como le contaba anoche a Barca, que si tardo un minuto más en nacer, nazco cadáver ya...
Un día fui atropellada por una bicicleta (sí, es triste pero es así jaja), también me caí encima de una tumba que rebosaba nieve por los cuatro costados, me comí una farola (como en los dibujos animados), me partí un dedo jugando a voleibol, me tiraron un balón medicinal a la cabeza, me hice un esguince en el tobillo tropezándome con la ropa de la cama, me destrocé la espalda, el cuello y los brazos en un accidente, en diciembre me operaron de un bulto sospechoso (el cual yo aún tengo miedo de que vuelva a salir, porque ya me lo quitaron en noviembre...), en fin, que tengo historias para dar y regalar...
En fin, que por si esto fuera poco ahora tengo un dedo chungo, el cual hasta hace unos días yo pensaba sinceramente que iba a perder... Anoche me retorcía del dolor, lloraba a lágrima viva...
A ver si me encuentro un trébol de cuatro hojas o yo qué sé, porque vamos, esto no es normal...
lunes, 9 de marzo de 2009
Tengo que deciros que a mí el tenis no me gusta demasiado (aunque alguna vez he visto algún partido, sobre todo para evitar estudiar...), pero me hubiera gustado ir a ver alguno en directo, lo que pasa es que mi pobre y triste economía de parada no me permite gastarme entre 90 y 300 euros, que es lo que valían las entradas. Además estoy intentando guardar algo de dinero para ver si puedo ir a ver la final de la Copa del Rey que me llama más la atención jajaja.
La ciudad se ha revolucionado bastante, había muchíiisima gente, y a parte del verano, hacía tiempo que no veía esto tan lleno de gente, de verdad. Así que, espero que a pesar de haberse caído la grada y que hayamos quedado como los catetillos de España, pues haya venido bien para la economía del pueblo...
Ibas paseando por la calle y la verdad es que esto parecía algo, un montón de carteles, de banderas de España... la leche... Lo mejor fue una fuente preciosa que hay cerca de Terra Mítica, en la que habían hecho que el agua que salía de ella fuera de color rojo y amarillo, a ver si paso las fotos del móvil y las cuelgo aquí, que merece la pena verlo.
Ya para ir terminando, os contaré que la otra mañana ví a los jugadores de Serbia en los coches oficiales (que no tuve tanta suerte como mi madre que vio a Nadal y a Feliciano y los pudo tocar y todo...) y lo más gracioso, es que el sábado por la noche, cuando volvía para casa, después de ver el fútbol, casi me atropella uno de esos coches oficiales de Serbia jajaja.
(Hoy hace dos años que nos dieron la mala noticia sobre la salud de mi padre, pero por suerte, hoy doy gracias porque después de dos operaciones, según palabras de los médicos, podemos estar contentos porque se ha curado al 100%, esperemos que no se reproduzca)
domingo, 8 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
Estuve mirando y la verdad es que pocas, por no decir casi ninguna, me llamaban la atención. Hasta que ví "El curioso caso de Benjamin Button". Así que me decidí a entrar para pasar un poco la tarde.
No sé si la habréis visto, pero es una película que os recomiendo ver. A mí me gustó muchísimo, a pesar de que no me gusta nada Brad Pitt, pero reconozco que hace un buen papel en la película.
Últimamente veo alguna que otra película para pasar el rato, así que ya iré contando más sobre las que veo... y se aceptan consejos ehh jajaja.
viernes, 6 de marzo de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
miércoles, 4 de marzo de 2009
Bueno, no sé si será el principio de volver a las andadas o todo quedará ahí. Ya os iré contando...
Lo siento si he defraudado a alguien jajaj pero ya no me quedaban uñas que morder ni chicles que masticar ni nada de nada...
martes, 3 de marzo de 2009
Después de un rato de estar allí hablando con la chica, me explica los requisitos, las condiciones y un largo etcétera... Cuál fue mi sorpresa cuando me dice que en la base de datos a la que ella tenía acceso (la del paro) dice que le consta que no tengo estudios y que sólo tengo dos meses de experiencia laboral!!!
En fin, que esta mañana me ha tocado "tragarme" toda la cola otra vez, que cada día hay más, y encima cuando llego, me dice la señora de la mesa: "Hola. Lo siento pero no te voy a poder atender, ni yo ni ninguno de mis compañeros, porque aún nos quedan 45 números y no damos a basto"...
Mi cara debía ser todo un poema... Cuando intento pedirle explicaciones me dice que a la tarde tengo que ir a otro centro y que ahí me harán otra entrevista, que lleve todos mis títulos y demás...
Así que, sin más ganas de discutir, después de haberme pasado tres horas en la cola para nada, decido irme sin más.
A la tarde volví, la chica que me atendió fue majísima y espero que me sirva para encontrar trabajo al fin.
Me indigné mucho porque me dio a entender que habían borrado la base de datos, ya que yo había llevado todos mis papeles con anterioridad... Que son tan inútiles que hasta en los idiomas, me ponía que mi nivel de español era elemental... Pero, ¿qué me estás contando????
En fin, para flipar y no parar....
lunes, 2 de marzo de 2009
Mi niñaaaaa
FELIZ CUMPLEAÑOS!!!
Hace unos meses ya que no nos vemos y han pasado cosas en este tiempo, pero ya sabes que por mucho tiempo que pase, siempre me acordaré de ti.
Espero que hayas tenido un día genial, que cumplas muchos más y yo pueda felicitarte cada año.
Cuida esos 27 añazos ehh? Puff cada vez que pienso que cuando nos conocimos yo tenía 19 y tú 20... cómo pasa el tiempo!!!
Felicidades de todo corazón.
Espero que la nueva edad te traiga todo lo mejor.
Muchos besazos enoooormes.
Felicidades Silvi!!!!!!
Espero que nos veamos prontoooooo.....
domingo, 1 de marzo de 2009







