jueves, 14 de mayo de 2009
Hoy es mi cumpleaños. A veces me paro a pensar y me resulta increíble que ya pueda tener 26 años. Desde que cumplí los dieciocho el tiempo se me ha pasado volando y, como aquel que dice, casi ni me he enterado.Hace unos años (bastantes) pensaba que con 26 años uno ya tendría su v
ida más o menos encauzada, pero miro la mía y me entra la risa.A duras penas, me costó terminar la carrera, pero lo conseguí. Hoy, me miro en el espejo y veo que el esfuerzo no me ha merecido la pena. Sigo igual que hace unos años.
Me independicé, pero por culpa de la crisis y otros motivos, tuve que volver a casa de mis padres. Llevo ya un año sin trabajar y cuando veo esto y miro los años que tengo me dan ganas de llorar, porque veo que el tiempo pasa y no consigo alcanzar mis metas.
Pero bueno, hoy no es para acordarse de estas cosas, hoy es un día alegre, de celebración, así que sacaré m
i mejor sonrisa (ya habrá tiempo de pensar en lo demás). 
Os invito a un trocito de tarta, la que más os guste, y a una copa de lo mejor que he encontrado porque hoy es un día especial.
Y os traigo una canción que bien se podría cumplir su título y "Cumplir un año menos". Así que, en un ataque de egocentrismo que acabo de tener, me deso a mí misma lo mejor. ¡¡¡ FELIZ CUMPLEAÑOS !!! (jajaja)

"Cumplir un año menos" (La oreja de Van Gogh)
Vuelve a ser mi cumpleaños y en mi casa habrá dos platos
aunque sepa que esta vez tú no vendrás,
sólo quiero de regalo dar la vuelta al calendario
para que estos años pasen hacia atrás
Cumpliría un año menos y al soplar daría fuego
a las velas que pusiste en el pastel.
Tras invierno, vendrá otoño, tras septiembre, vendrá agosto
y mañana será un poco más ayer
¿Para qué quiero palabras, si ya no te canto a ti?
¿Para qué quiero mis labios, si tus besos los perdí?
No quiero mis primaveras si no crecen tus violetas
desde hoy creceré hasta que nací
Volveríamos al día más feliz de nuestra vida
y otra vez sería la primera vez.
A mis ojos volvería cada lágrima caída
sobre el telegrama urgente de papel.
Las noticias contarían que las balas regresaron
a esas armas que apuntaron a matar.
Volverían a la vida las voces que disentían
y con ellas algo más de libertad
¿Para qué quiero palabras, si ya no te canto a ti?
¿Para qué quiero mis labios, si tus besos los perdí?
No quiero mis primaveras si no crecen tus violetas
sesde hoy creceré hasta que nací
Y, ¿para qué quiero yo el aire, si tu aliento no está aquí?
¿Para qué quiero mis manos, si no te tocan a ti?
No quiero mis primaveras si no crecen tus violetas
Desde hoy creceré hasta que nací
Etiquetas: Cumpleaños, Sobre mí
miércoles, 13 de mayo de 2009
Etiquetas: Barça, Copa del Rey, Fútbol
martes, 12 de mayo de 2009
Muchas son las canciones que os dejaría de él, pero hoy os dejo "El sitio de mi recreo", porque me trae muy buenos recuerdos. Espero que os guste. Desde aquí un pequeño homenaje para Antonio Vega.
Donde nos llevó la imaginación
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos
Donde se creó la primera luz
germinó la semilla del cielo azul
volveré a ese lugar donde nací
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve, huracán y abismos
el sitio de mi recreo
Viento que en su murmullo parece hablar
mueve el mundo y con gracia le ves bailar
y con él el escenario de mi hogar.
Mar bandeja de plata, mar infernal
es un temperamento natural
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve huracán y abismos
el sitio de mi recreo,
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura
Hay nieve, hay fuego, hay deseos
allí donde me recreo
Etiquetas: Antonio Vega, Música, Recordatorios
lunes, 11 de mayo de 2009
- Enamorarse
- Reirse hasta que te duela la tripa
- Encontrar miles de mails cuando vuelves de vacaciones
- Conducir por algún lugar bonito
- Escuchar tu canción favorita en la radio
- Acostrate y oir cómo llueve afuera
- Salir de la ducha y que la toalla esté caliente
- Aprobar tu último examen
- Recibir una llamada de alguien que hace mucho que no ves
- Una buena conversación
- Encontrar dinero en el bolsillo de una chaqueta que no usabas desde el año pasado
- Reirse de uno mismo
- Llamadas a la media noche que duran horas
- Reirse sin motivos
- Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti
- Despertarte y darte cuenta que todavía puedes dormir un par de horas más
- Escuchar la canción que te hace recordar a esa persona especial
- Ser parte de un equipo
- El primer beso
- Hacer nuevos amigos
- Sentir "cosquillitas" en la panza cada vez que ves a esa persona
- Pasar el rato con tus mejores amigos
- Ver felices a las personas que quieres
- Usar el jersey de la persona que te gusta y que todavía huela a su perfume
- Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron
- Mirar un atardecer
- Tener a alguien que te diga que te quiere
Etiquetas: Otras cosas
domingo, 10 de mayo de 2009
Os dejo hoy una canción que está bastante bien, la que Guardiola pone a los jugadores en el vestuario para animarlos. Hoy estoy triste, no me preocupa la Liga, porque casi casi es nuestra. Me preocupa que se haya lesionado Iniesta, así que recupérate para el 27!!
I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sweep alone
Sweep the streets I used to own
I used to roll the dice
Feel the fear in my enemy's eyes
Listen as the crowd would sing:
"Now the old king is dead! Long live the king!"
One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of sand, pillars of sand
I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
Once you know there was never, never an honest word
That was when I ruled the world
(Ohhh)
It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in.
Shattered windows and the sound of drums
People could not believe what I'd become
Revolutionaries Wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king?
I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
And that was when I ruled the world
(Ohhhhh Ohhh Ohhh)
Hear Jerusalem bells are ringings
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world
Oooooh Oooooh Oooooh"
sábado, 9 de mayo de 2009
Jamás pensé que sentiría lo que siento
todavía tu madre te lleva dentro
y yo te llevo en el alma.
Porque eres tú la melodía en mis canciones,
porque eres tú la que da luz a los rincones
más oscuros de mi alma.
Te quiero niña, hasta hacerme llorar
regalo del cielo prometo cuidar,
dándote mi vida.
Y pido perdón, por los errores que todavía no cometí
porque yo quiero serlo todo para ti
y me da miedo no saberte demostrar.
Que mi corazón fue con el tuyo
con el que empezó a latir
y aunque la vida me congele con su aliento
vivirán mis sentimientos
sólo con oir tu voz.
Jamás pensé que se reiría mi tristeza,
tú das calor a la mañana más sombría,
me trajiste la alegría.
Porque eres tú quien da sentido a mi existencia,
porque llegaste cuando más necesitaba
cuando la vida me ahogaba.
Te quiero niña, hasta hacerme llorar
regalo del cielo prometo cuidar,
dándote mi vida.
Y pido perdón, por los errores que todavía no cometí
porque yo quiero serlo todo para ti
y me da miedo no saberte demostrar.
Que mi corazón fue con el tuyo
con el que empezó a latir
y aunque la vida me congele con su aliento
vivirán mis sentimientos
sólo con oir tu voz.
Duerme niña, tú tranquila
de tus sueños cuidaré.
Y cuando tú tengas pesadillas
yo les haré cosquillas
para que te rías también.
Duerme niña, tú tranquila...
viernes, 8 de mayo de 2009
Hoy dedico esta entrada a Luis Enrique Martínez García, hoy es su 39 cumpleaños. Todos tenemos amores platónicos y este es el mío jajaja, qué le vamos a hacer! Ex futbolista, atleta y ahora entrenador. Así que, FELICIDADES!! Ahí queda eso... jajaja
Etiquetas: Barça, Cumpleaños, Recordatorios, Sobre mí
jueves, 7 de mayo de 2009
Cierto día entré apurado y con mucho apetito a un restaurante.
Escogí una mesa bien alejada del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos que tenía ese día, utilizarlos para comer y concretar algunas ideas de programación de un sistema que estaba desarrollando, además tenía ganas de planear mis vacaciones que, desde hace mucho tiempo, no sé lo que son.
Pedí un filete de salmón con alcaparras en manteca y ensalada con jugo de naranja, pues a fin de cuentas hambre es hambre y régimen es régimen, no?
Abrí mi notebook y al mismo instante me llevé un susto con aquella voz bajita detrás de mí:
- Señor, ¿me da unas monedas?
- No tengo, pequeño.
- Sólo una monedita para comprar un pan.
- Está bien, yo te compro uno.
Para variar, mi casilla de correos estaba llena de e-mails. Quedé distraído leyendo poesías, lindos mensajes, riendo de esas locas bromas. Ahhh! Esa música me llevaba a Londres, recordando un hermoso tiempo pasado.
- Señor, pida que le pongan al pan manteca y queso también!
Ahí me doy cuenta que el pequeño estaba a mi lado.
- Ok, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado, ¿de acuerdo?
Llegó mi comida y con ella la realidad. Hago el pedido del pequeño y el mozo me pregunta si quiero que el niño sea retirado. Mi cargo de conciencia me impide tomar una decisión y digo que no, que todo está bien.
- Déjelo que se quede. Traiga el pan y una comida decente para él.
Entonces el niño se sentó frente a mí y me preguntó:
- Señor, ¿qué está haciendo?
- Estoy leyendo e-mails.
- ¿Y qué son e-mails?
- Son mensajes electrónicos enviados por personas vía Internet.
Sabía que él no iba a entender nada y para evitar mayores cuestionamientos dije:
- Es como si fuera una carta, sólo que se envía por Internet.
- Señor, ¿usted tiene Internet?
- Sí, tengo. Es esencial en el mundo actual.
- ¿Y qué es Internet?
- Es un lugar en el ordenador donde podemos ver y oir muchas cosas, noticias, música, conocer personas, soñar, trabajar, aprender. Tiene todo pero es un mundo virtual.
- ¿Y qué es lo virtual?
Decido dar una explicación simplificada, con la certeza de que él poco iba a entender.
- Virtual es un lugar que imaginamos, algo que no podemos tocar, alcanzar... Un lugar en el que creamos un montón de cosas que nos gustaría hacer. Creamos nuestras fantasías, transformamos el mundo en casi como quisiéramos que fuese.
- Qué bueno, me gustó!
- Pequeño, ¿entendiste lo que es virtual?
- Sí, señor, yo también vivo en este mundo virtual.
- ¿Y tú tienes ordenador?
- No, pero mi mundo también es de ese estilo, virtual!! Mi madre pasa todo el día fuera, llega muy tarde y casi que no la veo. Yo paso cuidando a mi hermano pequeño que vive llorando de hambre, y yo le doy agua para que piense que es sopa. Mi hermana mayor sale todo el día, dice que va a vender su cuerpo, pero yo no entiendo, pues ella vuelve siempre con su cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho tiempo. Y yo siempre imagino a toda la familia junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y yo yendo a la escuela para ser un gran médico algún día. Esto no es virtual, señor?
Cerré mi notebook, no antes de que mis lágrimas cayeran sobre el teclado.
Esperé a que el niño terminara literalmente de "devorar" el plato, pedí la cuenta y dí el cambio al pequeño, que me retribuyó con una de las más bellas y sinceras sonrisas que jamás he recibido en mi vida y, además, con un : "Gracias, señor, usted es un maestro!"
Ahí tuve la mayor prueba de virtualismo insensato en que vivimos todos los días, en cuanto a la cruel realidad rodeada de verdad y hacemos como que no la percibimos.
Etiquetas: Mails
miércoles, 6 de mayo de 2009
martes, 5 de mayo de 2009
Aquella zona es muy bonita, cerca de la playa (a dos calles) y con un montón de edificios nuevos, casi todos ellos de alquiler.
Yo vivía en un segundo piso y éramos tres vecinos por planta. A un lado no había nadie. Al otro, dos chicas rumanas.
Casi no las veíamos y, prácticamente, no sabíamos ni quiénes eran. Una noche estaba viendo una película en casa (creo que era "Atrápame si puedes", aunque eso no importa) y a las tantas tocaron el timbre.
Yo me asusté y contesté, aunque sin abrir la puerta. Una voz al otro lado me decía que bajara la TV o llamaba a la policía, pero lo cierto es que el sonido era muy malo y yo no tengo la culpa de que las paredes fueran de papel... jajaja.
El tiempo fue pasando y ellas cada vez hacían cosas más raras... Yo incluso llegué a pensar que trabajaban en la calle, vamos que eran prostis, cosa que me daba exactamente igual, la verdad, mientras yo no me viera involucrada en eso. Cada uno con su vida puede hacer lo que quiera, siempre y cuando no haga daño al resto, claro está.
El caso es que un día dejamos de ver a una de ellas y ya no apareció más por el edificio. En su lugar, siempre subía el mismo chico a casa con la otra, con lo cual, yo deduje que sería su novio.
Allí cada vez pasaban cosas más raras. La chica hablaba por teléfono a voces, muchas veces discutiendo, siempre venía un taxi a recogerla a la puerta de casa, cuando la parada la tenía a cien metros, como mucho...
Una noche me despertaron unos gritos y un ruido de arrastrar muebles sin cesar. Parecía que el chico y la chica estaban discutiendo por algo, pero no entendía lo que decían. Y yo tenía muuuucho miedo.
Al día siguiente, asomada al balcón, ví cómo la chica salía con una maleta (pensé que se iba de viaje...) y no la volví a ver...
El chico cada vez frecuentaba más ese piso supuestamente vacío.
Un día, otra vez en el balcón (es que una estaba muy ociosa), ví salir al chico (que estaba en el piso) con un fajo de billetes en la mano... Llevaba tantos que hasta me marée jajaja. Nunca más volví a saber de la chica, nunca más volvió por allí y desde que el chico se fue con el dinero, tampoco volvió él por allí.
A mí me pareció todo rarísimo. Al cabo de los meses ví que en el piso había un cartel de "Se vende"...
lunes, 4 de mayo de 2009
Etiquetas: Sobre mí
domingo, 3 de mayo de 2009
Pero como no quiero que sea un día triste, quiero desearles lo mejor a todas las abuelas y madres del mundo, siempre dicen que ser madre es una de las mejores cosas que te pueden pasar en la vida.
Así que, Felicidades a todas ellas.
Os dejo una canción de Huecco que me gusta mucho ("Reina de los angelotes"). Y para mí, mi mami es la reina de todo mi mundo jeje. FELICIDADES!!!
Te coronaron en Hollywood como la reina de Ley,
tú me alumbraste calles sin luz,
me hiciste sentir un rey.
No tienes estrella en el hueco fame,
pero en el cielo tienes más de cien,.
Suenan tus tacones y la peña te mira, te silba y
te giras y tú correspondes con una sonrisa infinita y very rica.
Mami, tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche,
cuando tengas frío y no haya quién te arrope,
ven y acércame esos labios gordotes.
Tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche.
Si alguien te hace daño le daré garrote,
ven y acércame esos labios gordotes.
LLegas a la playa de Malibú
con la pisieich,
donde el mar es eléctrico y azul
y algunos besos robé.
Y...no tienes estrella en el hueco fame,
pero en el cielo tienes más de cien.
Suenan tus tacones y la peña te mira, te silba y
te giras y tú correspondes con una sonrisa infinitamente rica.
Mami, tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche,
cuando tengas frio y no haya quien te arrope,
ven y acércame esos labios gordotes.
Tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche,
si alguien te hace daño le daré garrote,
ven y acércame esos labios gordos.
Alguien te vio por los Nuevayores
y en Miami tomando los soles,
te bajaste hasta los Aragones,
quizás en busca de algún amore.
Si algún día la vida nos vuelve a cruzar,
si el destino quiere volver a jugar,
si intentamos darle tequila al azar
quizás lo podamos emborrachar.
Toma que toma que toma, toma..
Mami, tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche,
cuando tengas frio y no haya quien te arrope,
ven y acércame esos labios gordotes.
Tú eres la reina de los angelotes,
baila que te baila, toda la noche,
si alguien te hace daño le daré garrote,
ven y acércame esos labios gordotes.
Gordotes, gordotes
Gordotes, gordotes, gordotes...
Gordotes
Gordotes
Etiquetas: Recordatorios
sábado, 2 de mayo de 2009
viernes, 1 de mayo de 2009
Pues bien, mi hermana tiene de todo y yo para hacer regalos soy muy poco original... Encima no me ha cogido en muy buena época, por eso de que ya no me acuerdo de lo que es trabajar y con mi economía pues no me puedo permitir mucos lujos ni nada de eso...
Las fotos son de algunas cosas que le hemos regalado. Los zapatos corren de mi cuenta... jajaja
Y unos globitos para la ocasión :P
FELICIDADES RAQUEL!!
Etiquetas: Cumpleaños, Familia
jueves, 30 de abril de 2009
Van tres amigos a cenar a un restaurante. Después de la cena, al pedir la cuenta, es donde empieza el "sarao":
- "Camarero, nos saca la cuenta, por favor"
- "30 €, caballeros"
Y cada uno de ellos pone 10 €, pero cuando el camarero va a poner el dinero en caja, lo ve el jefe y le dice: "no, esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 €"
El camarero se da cuenta que si devuelve los 5 € puede haber follón para repartirlos y decide lo siguiente: Se queda con 2€ y les devuelve 3, uno para cada uno.
Le devuelve a cada uno 1 €, pero ahora es cuando viene la "gracia": Si cada uno de ellos puso 10 €, pero les devuelven 1 € a cada uno de ellos, realmente cada uno puso 9 € (9 x 3= 27). Si sumamos los 2 € que se queda el camarero (27+2=29): Dónde está el euro que falta???
Etiquetas: Curiosidades
miércoles, 29 de abril de 2009
De momento no sé lo que pasará. El lunes tengo cita con la traumatóloga y ella ya me dirá si debo continuar con las sesiones o si, por desgracia, me "obligará" a hacerme la resonancia a la que yo le tengo tanto pánico. No quiero, no quiero, no quiero...!!! Ya os contaré qué sale de aquella consulta jajaja
Etiquetas: Sobre mí
martes, 28 de abril de 2009
ALGUNAS DIFERENCIAS ENTRE EL VALENCIANO Y EL CASTELLANO
1 comentarios Publicado por * Cris * en 23:44Voy a mostraros las diferencias entre el castellano y el valenciano, porque son más que las propias traducciones de las palabras:
En castellano se dice "perro viejo" donde en valenciano se dice "gat vell" (gato viejo).
El premio gordo de la lotería es un masculino en castellano "el gordo", mientras que en valenciano es femenino "la grossa" (la gorda).
De la mujer de San José en castellano se destaca que sea "Virgen" y en valenciano que sea "Mare de Dèu" (madre de Dios).
En castellano se pagan "impuestos", que viene de imponer y en valenciano se pagan "contribucions" (contribuciones) que viene de contribuir.
Los castellanos desvergonzados lo son del todo, no tienen nada de vergüenza, mientras que los correspondientes valencianos tienen "poca vergonya" (poca vergüenza).
En castellano se celebran cada año las "Navidades", mientras que en valenciano con un solo "Nadal" (Navidad) anual tenemos bastante, como se tiee bastante con un "bon día" (buenos días) y un "bona nit" (buenas noches) cada veinticuatro horas, mientras que en castellano se dice "buenos días" y "Buenas noches". ¿Para qué tantos?
En la meseta se ve que lo dan todo: "dar besos", "dar un abrazo", "dar un paseo", "dar la mano", mientras que en valenciano se da más bien poco, lo que hacen es "pegar besets", "pegar una abraçada", "pegar una volta" o incluso, "chocar la mano". En castellano "dan miedo", mientras que en valenciano nos lo creemos nosotros mismos porque "fem por" ("hacemos miedo").
En fin, las diferencias son múltiples y aún se podría continuar con una larga lista. A pesar de eso, tengo que decir que yo me considero más castellana que valenciana. De hecho, lo segundo no me lo considero en absoluto... ¿te acuerdas Ali? jajajaja El hecho de que me considere más lo primero que lo segundo es por una cuestión muy sencilla: soy castellano parlante, debido a la procedencia de mi familia. El hecho de que lo segundo no me lo considere en absoluto es otra historia que no me gusta ir diciendo a los cuatro vientos, aunque sea lo que siento jajaja.
Etiquetas: Curiosidades
lunes, 27 de abril de 2009
El caso es que el jueves por la noche estábamos en casa, aún con la maleta sin hacer y no se nos ocurrió otra cosa que salir a tomar unas cervezas... Llegamos a casa a las cuatro o las cinco de la mañana un poco chispadetes, hicimos la maleta deprisa y corriendo y bajamos todas las persianas de la casa para dormir o, al menso, para intentarlo. Bueno, pues dormimos como pudimos y poco más.
Para no perdernos en esta historia yo voy a ser yo misma y la otra persona va a ser "X".
Pues bien, a la mañana siguiente, nos levantamos pero como íbamos a salir de viaje, no subimos ninguna persiana. Las dejamos tal y como se quedaron la noche anterior.
"X" y yo nos duchamos y nos vestimos y dejamos los pijamas encima de la cama y las zapatillas de estar por casa al lado, como siempre hacíamos.
Nos fuimos de viaje y cuando llegamos decidimos que era un buen momento para subir la persiana del comedor, pero no la de la habitación, porque ya era prácticamente de noche.
El caso es que después de ver un poco la TV y fumarme yo un par de cigarros, pues creímos oportuno ducharnos para ponernos cómodos.
"X" se puso a buscar desesperadamente sus zapatillas de estar por casa, pero no estaban donde las había dejado. A mí al principio no me resultó raro, porque yo soy muy dada a cambiar las cosas de sitio y luego no acordarme. Así que en los 40 metros cuadrados de casa me puse a buscar como una loca. Ni rastro de sus zapatillas... Miré hasta en la lavadora, por si nos había dado por echarlas a lavar, pero nada, que aquello estaba vacío...
Ya hasta las narices de buscar, me da por salir a la terraza a ver cómo estaba la piscina... Y allí, en la mesa que había fuera, estaban las zapatillas de "X", tan ricamente... y sin decir ni mu...
Bueno, todo ésto empezó a mosquearnos pero pensamos que igual era un despiste...
Pero ahí no acaba todo. Cada uno termina de ducharse, yo cojo mi pijama y me lo pongo. Pero cuando "X" va a coger el suyo, no estaba donde lo habíamos dejado antes de irnos.
En la habitación teníamos una mesa auxiliar con estantes, donde teníamos muchas camisetas de manga corta y mis camisetas de tirantes, porque el piso tenía sólo un armario en el que no nos cabía toda la ropa.
Pues ala, otra vez vuelta a empezar a buscar por toda la casa el "maldito" pantalón (es que se me ha pasado por alto comentar que la blusa sí la encontramos en su sitio, pero los pantalones no).
Venga a buscar y a buscar y yo ya a punto de llamar a los GEO o algo así porque me parecía todo rarísimo. Como no sabíamos qué estaba pasando, miramos otra vez en la lavadora, en el armario, debajo de la cama, en la terraza... Creo que a mí me faltó buscar en la nevera, que nunca se sabe oye, que a servidora se le va mucho la cabeza...
Total que ya hasta la coronilla de "revolver" todo, le dije a "X" que cogiera otro pijama del armario y se lo pusiera, que cuando sus pantalones quisieran dar señales de vida, que avisaran.
Pues ahora ya sí, nos pusimos los pijamas (luego os cuento qué pasó con el misterioso pantalón), cenamos y nos quedamos viendo la televisión.
Al cabo del rato decidimos irnos a dormir. Estamos en la cama hablando y oigo un ruido (a mí siempre me dio un poquito de mal rollo aquella casa, la verdad). Le digo a "X": "¿has oído eso?" Y me dice que no (en ese momento yo ya pensé que me estaba volviendo loca...). A los pocos minutos vuelvo a oir otro ruido (el cual, por cierto, no sabría describir...) y "X" me dice que ahora sí que lo ha oído.
Decidimos entonces levantarnos por si el sofá y las sillas se habían sulevado y cuál fue mi sorpresa cuando miro hacia la puerta de la entrada y veo que las llaves de la cerradura de arriba (siempre teníamos las llaves puestas por dentro) estaban un poco salidas y zarandeándose...
Vale, intento mantener la calma todo lo que puedo, porque las patas ya me estaban temblando demasiado. Intento no volverme loca, parece que el corazón se me va a salir por la boca... En fin, lo dicho, que intento tranquilizarme.
Me estaba cagando de miedo, más que nada por las paranoias que se me pasaban por la cabeza, que cuando quiere mi imaginación vuela...
En ese estado acojonante y acongojante decido que ni loca me vuelvo a meter en la cama sin saber lo que está pasando en mi casa. Así que le digo a "X" que yo me fumo un cigarro y así de paso a ver si vuelvo a oir algo y luego ya me acuesto. Y "X" se queda conmigo en el sofá.
Yo cada vez tenía más miedo y me levanté del sofá y me senté en la silla de la mesa del ordenador (que, por cierto, era la más alejada de la puerta...) Ya no se oía nada en todo el rato que estuve fumando...
Me termino el cigarro y "X" y yo nos vamos para la cama, pero antes de eso yo dejo la silla bien puesta, es decir, metida debajo, ajustada a la mesa (no sé si me explico..) y entonces ya sí me acuesto.
Creo que serían ya las tres de la mañana por lo menos. No recuerdo la hora, pero sé que entre pitos y flautas nos acostamos tarde...
Pues bien, una vez en la cama, "X" intenta tranquilizarme y decirme que no me preocupe, que seguro que lo de las llaves eran los del lado izquierdo (unos vecinos ingleses) que habrían venido borrachos y se equivocarían de puerta al meter las llaves y por eso las nuestras se habían movido.
No sé si la explicación era lógica, pero mi cabeza quería pensar que sí (yo misma me sorprendí de que mi cabeza pudiera pensar en aquel momento...)
Terminamos de hablar, intentamos dormir porque "X" al día siguiente tenía una entrevista de trabajo a las 9 de la mañana. Yo tapada hasta arriba con el calor que hacía (por eso de que a veces pensamos que una simple sábana nos va a proteger de algo...) Oigo otro ruido. Sigo cagada de miedo y le digo a "X": yo me voy a levantar otra vez, porque esto ya no me parece normal. Vale, pues "X" viene detrás de mí y cuando llego al saló, la silla que yo había dejado bien puesta, estaba en medio de la sala...
Creo que en aquel momento lo más acertado hubiera sido ir al baño a limpiarme, aunque no lo hice... Lo primero que se me ocurrió fue vestirme y decirle a "X" que yo me iba a la calle, que allí no dormía ni loca...
Fuimos a dar una vuelta con el coche a ver si se me pasaba el canguelo y cuando llegamos a casa a las cinco o así, ya caí rendida del sueño y los nervios.
Por cierto, el pantalón del pijama de "X" apareció al cabo de las semanas debajo de toda la ropa que teníamos en la mesa auxiliar de la habitación (la que he comentado antes). Juro que ese día no habíamos bebido...
¿Es para flipar o no???
Etiquetas: Sobre mí
domingo, 26 de abril de 2009
RESEÑA DE PRENSA DE
LOBO GRIS
Las milicias paramilitares irrumpieron en Wild Creek, pero no contaban con la vieja leyenda india sobre lobos, ni con el hombre de la CIA.
Una combinación explosiva de thriller político, espionaje y ecología.
Un canto a los lobos y la naturaleza salvaje de las Montañas Rocosas, con raíces en las leyendas indias nativas americanas.
Una historia de amor apasionado y alto voltaje erótico en medio del enfrentamiento entre rancheros y ecologistas.
Unos documentos vitales que desvelan un secreto de la CIA.
Un hombre en busca de justicia. Una mujer en busca del amor y el conocimiento de los lobos.
Una maravillosa historia de amor a la naturaleza y de lealtad a los ideales en circunstancias adversas.
Jason Rovin se refugia en el hogar de su infancia, un rancho en Montana, alejándose de Langley y su vida en la CIA durante los últimos diez años, tras huir con un maletín lleno de documentos clasificados como alto secreto.
Mientras se dirige a Wild Creek, conoce accidentalmente a Catherine Rush, una bióloga que estudia a los lobos de la zona. Los dos inician una buena amistad y colaboran para averiguar el extraño comportamiento de éstos.
Entretanto, empiezan a aparecer misteriosas amenazas de muerte contra la bióloga y el sheriff de la localidad. Jason y Catherine descubren, durante una de sus incursiones en las montañas, la presencia de un campamento de milicias paramilitares, liderado por un terrorista neonazi internacional.
Al tiempo que la presencia de una creciente manada de lobos alarma a todos los rancheros de la zona, los siniestros planes de un banquero local, apuntan hacia una compleja e inquietante trama que llevará las vidas de todos al límite y pondrá a Wild Creek como foco de atención de toda la prensa.
Los documentos secretos que guarda Jason Rovin, se convertirán en claves para la intervención de la CIA y el FBI en el asunto.
Con un argumento que combina acción, aventuras, intriga, y sentimientos de una forma amena y electrizante, diálogos llenos de humor y una narración absorbente, Lobo Gris refleja valores como la amistad, la lealtad, el valor, la libertad, y el amor, a través de unos personajes que ponen de manifiesto lo maravilloso y lo miserable que encierran los seres humanos, y nos transporta a un mundo casi perdido en las montañas Rocosas de Montana.
Una historia mágica sobre lobos, alta política y espionaje, que se mezclan en una novela emocionante de la primera a la última página, con capítulos perfectamente conseguidos que arrancarán emociones encontradas.
El autor nos conduce al mundo de los ranchos en el Oeste americano, con un misterio de fondo que va in crescendo, y la presencia inquietante de unas milicias paramilitares.
Todo un homenaje al mundo del Western americano y sus valores tradicionales, así como un testimonio realista de los entresijos de los Servicios de Inteligencia y el alcance de sus operaciones clandestinas.
Una historia muy visual, en la que podremos descubrir tanto las viejas leyendas indias como la vida interior de un agente de la CIA. Una novela bien escrita, con un ritmo que acelera a medida que pasan las páginas y los personajes se van asomando, con una atmósfera bien recreada, donde transcurre la acción, y con guiños evidentes a la música country.
Novela muy recomendable para los aficionados al thriller político, de espionaje, las historias románticas, y las aventuras ecológicas.
Vídeo-booktrailer de promoción: http://www.youtube.com/watch?v=23KUUix3Gpo
Más información en: www.jamesnava.com
www.eltercernombre.com
Críticas en Medios de Comunicación
Tiene el encanto de las novelas clásicas, con pinceladas de enorme talento. Un thriller impresionante, que recupera el conocimiento de los lobos y las leyendas indias.
LA RAZÓN
Captura todo lo hermoso y lo despiadado de los seres humanos. Atrapa en sus páginas toda la belleza salvaje y dura de las Montañas Rocosas.
La Vanguardia
Retrata con gran riqueza de matices las personalidades de los agentes de la CIA y el mundo de los lobos. Una novela tremendamente gratificante.
El País
Un thriller fascinante, culto y muy bien documentado. Un argumento audaz, cautivador, y entretenido. El autor conjuga hábilmente inteligencia y suspense. Un vívido retrato de la vida en las montañas Rocosas y un ingenioso uso de las claves de las novela de espías.
ANTENA 3
James Nava narra con pericia una historia que resulta absorbente, extraordinariamente bien ambientada en el Oeste americano, con un estudio psicológico de los personajes muy notable y una intriga emocionantísima. Es una novela inteligente, excitante y entretenida. El autor usa sus enormes conocimientos para contarnos el universo de los lobos y la historia de un agente de la CIA.
Página 2 – TVE
Hay muchos libros que merece la pena leer y que apenas reciben atención mediática. Es el caso, por poner un ejemplo, de “Lobo Gris”, de James Nava (Editorial El Tercer Nombre). Una novela que nos introduce en el fascinante mundo de los lobos y de uno de los centros de poder que más comentarios suscita: la CIA. La narración, que se produce de forma trepidante, nos conduce desde las montañas de Montana hasta las operaciones clandestinas de la CIA.
“Lobo Gris” destaca por su pulcritud literaria y un ritmo sobresaliente, por su perfecta ambientación, y por contarnos una historia real, actual y creíble, con una fuerza vibrante que convierten a James Nava en un novelista de primera fila. Los grandes medios de comunicación tienden a fijar su atención en los consagrados, pero de tanto en tanto surgen escritores como James Nava, que combinan de manera natural el rigor y el entretenimiento, permitiendo que atisbemos el mundo que nos rodea con una sensibilidad envidiable. Creo que la mejor novedad del año es “Lobo Gris”, por sus enormes cualidades, aún por descubrir para mucha gente.
Daniel López, ABCD las Artes y las Letras, Diario ABC
“Lobo Gris” es un relato brillante que te mantendrá pegado a sus páginas hasta el final. James Nava maneja con habilidad los recursos del espionaje y el ecologismo e introduce en su novela más sorpresas y giros imprevistos que diez escritores de thriller juntos.
La trama está tan bien elaborada y presentada que te mantendrá en vilo, pero te hará disfrutar cada capítulo. El ritmo es sostenido y la acción imprevisible. Una lectura obligada y sorprendentemente entretenida.
Cristina Fuentes, EL PAÍS

Etiquetas: Otras cosas
sábado, 25 de abril de 2009
Mi madre era actriz antes de casarse y tenerme a mí. Después empezó a coser disfraces para la función de Pascua. Le permitían asistir a los ensayos y, por supuesto, me llevaba con ella. Así, el Tívoli se convirtió en mi segunda casa. Como la gente de allí ya me conocía, podía montar en las atracciones gratis. Al principio tenía tanto miedo que no montaba nunca. Un día mi padre vino con nosotros. Me cogió y me subió en la montaña rusa. Creí que me moría del susto. Era una montaña rusa enorme, alta y rápida. Yo estaba tan petrificado que no podía ni gritar. Cuando acabó, mis manos seguían tan aferradas a la barra que no las podía soltar. Mi padre me dijo:
- ¿Estás vivo o muerto?
- Vivo- susurré con la voz rota.
- Bien- replicó-. Entonces daremos otra vuelta.
Y la dimos, hasta que no volví a tener miedo.
- Mira- me dijo-, si te mueres, no tienes nada de qué preocuparte, y si no, pues no merece la pena que te pongas malo preocupándote por si vas a morir o no.
De repente, una palabra interrumpió mis sueños, "Peter".
- ¿Qué han dicho?- le pregunté a mi madre deseando que ella estuviese escuchando.
- Nada- me contestó-. Sólo estaban felicitando en su cumpleaños a Peter, a Robert y a otros.
Me dio un vuelco el corazón. "Peter" era la contraseña para nuestra célula. Significaba que iban a dejar armas por la noche. Tenía que reunirme con el grupo en el garaje de Olaf. Cogí la chaqueta, le di un beso a mi madre y le dije que volvería tarde. Sabía que no le gustaba nada que me marchase así, pero ya tenía diecisiete años y no podía detenerme.
Cuando llegué al garaje, Olaf y John me estaban esperando. John tenía veintipocos años y era estudiante de medicina.
- ¿Quién falta?- pregunté. Sabía que teníamos que ser más de tres, al menos cuatro, para dar las señales de luz en el lugar donde el avión inglés tenía que hacer la entrega.
- Lars llegará en cualquier momento- respondió Olaf.
Yo no conocía a Lars y no estaba seguro de si ese sería su nombre de guerra o su nombre real. No lo pregunté, desde luego.
Lars apareció dos minutos después. Era un hombre corpulento, como Olaf, lo que estaba muy bien, porque los cajones podían ser terriblemente pesados.
Subimos al camión de Olaf; Lars y yo, al descubierto en la parte de atrás, y Olaf, al volante. La BBC debía de haber confirmado el lugar de la entrega, quizá en el resto de las felicitaciones pero sólo Olaf conocía esa parte del código. Salimos de Copenhague hacia Roskilde. La carretera estaba más negra que la boca de un lobo y no había luces por ningún sitio.
Después de conducir aproximadamente media hora, Olaf redujo la velocidad y dio la vuelta en el prado de un granjero. Saltamos y corrimos cada uno a una esquina. Esperamos. Me quedé bajo unos árboles para protegerme lo más posible. Hacía frío, el viento me atravesaba la chaqueta. Por suerte, había dejado de llover. Las nubes pasaban deprisa y una media luna despedía su débil luz sobre el campo.
Llevaba mi ametralladora "Sten" colgada al hombro con una correa. Lo que pasa con las ametralladoras "Sten" es que es facilísimo que se salte el seguro. Y si está cargada, se dispara hasta que toda la recámara se queda vacía. Además, al decir que hacía frío, hablo de frío de verdad. No tenía un tabardo para el viento porque era casi imposible conseguirlo. Entonces empecé a temblar. Me imagino que temblé tanto que se me resbaló la correa, porque la ametralladora cayó contra el suelo y se disparó girando rápida y espasmódicamente con su misma propulsión.
¡Gracias a Dios estaba en forma! Salté tan alto como pude, me agarré de una rama y me colgué con las rodillas dobladas hacia arriba, intentando que no me alcanzasen mis propias balas. Los otros se acercaron corriendo con mucha cautela y paralizados por el miedo.
Pensaban que me había encontrado con una patrulla alemana. Llegaron justo cuando se vació la recámara. Bajé de un salto cuando ya me habían visto. Olaf y John casi se caen de la risa que les entró. Lars se limitó a mirarme severamente. Sabía que de aquella ya no me iba a librar nunca, y desde aquel momento empezaron a hacerme bromas.
Después, entre las risas, oímos cómo se acercaba un avión poco a poco. Volvimos rápidamente a nuestras posiciones. Lars fue el primero que encendió la linterna. Teníamos que esperar a oír con claridad los motores para estar seguros de que era un avión inglés y no uno alemán. Ya podíamos distinguirlo. Pensé que Lars tendría sus razones para encender la luz, así que todos las encendimos. Las linternas emitían luz desde las cuatro esquinas del campo. El avión tenía que depositar el cargamento en el centro, donde convergían las cuatro luces.
Cuanto más lo escuchaba, menos me gustaba el ruido del avión. Sonaba... Sonaba como... Sí, estaba seguro. Retiré la luz rápidamente; después, lo hicieron Olaf y John. Finalmente, lo hizo Lars, pero ya era demasiado tarde. Era un avión de vigilancia alemán que volaba estruendosamente justo encima de nosotros. Estaba seguro de que habían visto las luces. ¿Qué podíamos hacer? Volverían y nos bombardearían o, si estaban de camino hacia una misión más importante, lo transmitirían a las patrullas de guerra para que vinieran a por nosotros. Pero tenía que venir un avión inglés y no podíamos marcharnos sin haber conseguido nuestro enlace.
De nuevo se hizo el silencio. Mientras esperaba en la oscuridad, empecé a preocuparme por Lars. ¡Qué error más estúpido! Quizá era nuevo e inexperto. El avión alemán no volvió y, por fin, después de un tiempo que se me hizo eterno volví a oír motores. Todos esperamos hasta que lo oímos claramente. Sí, era un avión inglés. Encendimos las linternas casi al mismo tiempo. El avión bajó planeando por encima de nosotros. Vimos dos paracaídas que se abrían y caían a tierra.
Después de apagar las luces fuimos a rastras al centro del prado y separamos las cuerdas del paracaídas de las cajas.
Medían medio metro de largo y algo menos de alto, y cada una pesaba cien kilos. Dejamos allí los paracaídas y empezamos a arrastrar las cajas hacia el camión, que estaba aparcado cerca de la carretera. Conseguimos meter dos cajas en el camión. De repente, Olaf susurró:
- ¡Mirad!
Al menos cuatro pares de luces avanzaban hacia nosotros.
- Al camión - ordenó, y se metió de un salto en el asiento del conductor, mientras nosotros subíamos al remolque.
Con las luces apagadas fuimos al centro del prado y nos detuvimos al lado de las cajas. Fueran o no patrullas alemanas, no nos podíamos permitir el lujo de abandonar aquellas armas. Olaf salió deprisa del camión para ayudarnos. Las metimos dentro como pudimos y nos pusimos junto a ellas de un brinco. Olaf, al volante, atravesó la pradera. Los demás íbamos agazapados entre las cajas, listos para disparar. Yo, como no tenía munición, estaba bastante intranquilo.
Los alemanes nos siguieron y abrieron fuego, pero estaban demasiado lejos para acertar.
Olaf se metió por un camino embarrado y pisó el acelerador. Estaba repleto de curvas y pasaba entre los árboles, de forma que no creo que los alemanes pudieran vernos. Ellos tenían la ventaja de que llevaban las luces puestas y de que sus camiones eran más rápidos, claro. Olaf se dirigió a otro prado. Había vivido en Roskilde y se conocía la zona como la palma de su mano. En un extremo del prado arrancamos en dirección opuesta por un camino con árboles a los lados. Fuimos marcha atrás con la esperanza de que nos persiguieran por allí. Dio un viraje rápido y salimos a otro prado. A mí me daba la impresión de que íbamos a acabar en la cuneta.
¡Plaf!
Estaba convencido de que yo lo había provocado con mi pensamiento. Casi salí despedido del camión. Miré y, efectivamente, estábamos en la cuneta. Salimos de un salto e intentamos empujar, pero todo fue en vano porque la zanja era demasiado profunda.
Se veía una luz de una granja no muy lejos.
- Vamos- dijo Olaf-. Allí nos ayudarán.
Me acerqué corriendo a la puerta y llamé. Un hombre, aún con el mono puesto y una pipa en la mano, me contestó.
Sonreí.
- ¡Hola! Siento muchísimo molestarle, señor- dije intentando parecer lo más tímido posible-. Mi novia y yo hemos venido por aquí buscando un poco de intimidad y... Bueno, nos hemos perdido. ¿Podría decirnos...?
El granjero, con actitud servicial, salió al porche.
Olaf le puso el fusil en la espalda.
- Lo siento- dijo-. No tenemos tiempo para descubrir si es usted un buen danés o no. Necesitamos ayuda. Prepare sus caballos. Tenemos que sacar nuestro camión de la cuneta.
Al pobre hombre se le cayó la pipa.
Nos llevó al granero y preparó los caballos con las manos temblorosas. Lars le ayudó. Estaba claro que se había criado en una granja. Llevaron los caballos hacia el camión en la oscuridad, los engancharon y empezaron a tirar. Poco a poco, con grandes efuerzos, el camión dio un salto y salió de la cuneta a tierra firme. Por desgracia, nos habíamos preocupado tanto por no quedarnos allí bloqueados que a ninguno se nos había ocurrido cerrar el remolque, de forma que, al ladearse el camión para salir de la zanja, se resbalaron las cajas y se estrellaron contra el suelo.
Olaf levantó los brazos desesperado.
- Lars, tú y yo vamos a meter esto en el camión- dijo-. Mientras tanto, vosotros dos- nos apuntó a John y a mí- llevad a ese buen hombre a su casa, atadle y metedle con los caballos. No podemos arriesgarnos a que diga a los alemanes dónde estamos.
- No, no, no lo diré- protestó.
Pero John y yo le llevamos a las cuadras y le atamos al lado de uno de los caballos para que no tuviera frío. Me dio pena, pero tenía que ser así. Nunca se sabía en quién podías confiar, y no debíamos poner en peligro al grupo sólo por ser amables con un campesino.
Cuando llegamos al camión, estaba cargado y listo para salir. Olaf siguió subiendo y bajando una hora más por los caminos. Parecía que habíamos perdido de vista la patrulla. Cubrimos los camiones con una lona y nos dirigimos a las afueras de Copenhague, a un viejo almacén abandonado. En unos minutos, el camión estaba descargado y fuimos hacia el garaje. Olaf abrió la puerta y entramos. Suspiré, sonreí, y cuando abría la boca para hablar, se encendieron todas las luces. Estábamos rodeados de soldados. Había fusiles apuntando por todas partes. No me cabía en la cabeza. Lo único que pensaba era: ¿Cómo? ¿Quién?
Pero después me dí cuenta que Lars había encendido las luces al avión alemán. Le miré. Él no estaba sorprendido. ¡Hijo de puta! Le habría matado, pero cuando iba a echar las manos al fusil, me acordé de que estaba vacío. Se me revolvió el estómago. No me había encontrado así desde la vez que subí a la montaña rusa. Fui a coger la pastilla de cianuro que llevaba siempre en el bolsillo, pero ya era demasiado tarde. Me estaban metiendo a empujones en un camión y tenía los brazos inmovilizados a la espalda. ¡Mierda, mierda!
Carol Matas, "Jesper"
viernes, 24 de abril de 2009
The cold dark street tonight
And the people they were dancing... to the music vibe
And the boys chase the girls, with curls in their hair
While the shocked too many sit way over there
And the songs get louder each one better than before
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
Where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
Where you gonna sleep tonight
. . . . . . .
So you're heading down the road in your taxi for four
And you're waiting outside Jimmy's front door
But nobody's in and nobody's home till four
So you're sitting there with nothing to do
Talking about Robert Ragger and his one leg crew
And where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
Oh where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
Where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
Where you gonna sleep tonight
. . . . . .
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
Oh where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
And you singing the song thinking this is the life
And you wake up in the morning and your head feels twice the size
where you gonna go, where you gonna go, where you gonna sleep tonight?
Where you gonna sleep tonight?
Etiquetas: Amy Macdonald, Música
jueves, 23 de abril de 2009
Siempre, desde que tengo uso de razón, he sido claustrofóbica.
Antes vivía en una casa desde que nací hasta los quince años, más o menos. Era un edificio viejo y como vivía en el segundo piso y el ascensor de allí no me inspiraba demasiada confianza, siempre iba por las escaleras.
Cuando mi familia y yo nos cambiamos de casa, empecé a subir en el ascensor, porque como era nuevo, parecía que me inspiraba seguridad.
Nunca me había quedado encerrada en uno, pero no me han terminado de gustar.
El caso es que un 17 de febrero de 2001, nunca se me olvidará, una amiga mía celebraba su cumpleaños en casa. Fuimos seis personas para allá. Ella vivía en el sexto piso.
Al llegar al portal, yo dudé si subir andando o no, pero al final, no sé aún por qué, me subí en el ascensor con las otras cinco personas.
Al entrar ví que había hueco suficiente como para que cupieran otras cuatro personas (no caí en que ya había demasiado peso dentro), con lo cual yo iba "tranquila".
Le damos al seis. Cuando pasó un rato, miro a la pantallita y pone "2". Cuando a mí me pareció que había pasado una eternidad, vuelvo a mirar y pone "2". Y aquello ya me pareció demasiado extraño.
Entonces, oigo cómo el ascensor hace un ruido... y se para!! En ese momento yo me pongo blanca y me voy hacia el fondo (donde estaba el espejo) y allí veo cómo cada vez estoy más pálida y empiezo a sudar...
Me da una especie de ataque de ansiedad y me pongo a gritar como una histérica enrrabietada...
A los pocos minutos (a mí me parecieron horas...) apareció un vecino y cuando yo ví la puerta mínimamente abierta (aunque se había quedado un escalón grande, al quedarse el ascensor entre piso y piso), pegué el salto más grande de mi vida, con falda y botas de taconazo incluído.
Desde entonces, no me he vuelto a subir a un ascensor, a excepción del día que me bajaron y subieron del quirófano en diciembre, pero porque no me quedaba más remedio.
Y no me vuelvo a subir voluntariamente!!
Etiquetas: Sobre mí
miércoles, 22 de abril de 2009
- La pantera rosa 2: no vi a primera. Esta no está mal del todo, te puedes echar unas risas y pasar el rato.
- Gran Torino: para mí, un peliculón. Me gustó muchísimo. Cuenta la historia de un americano de pro, que luchó en la Guerra de Vietnam y ahora, después de retirado, tiene que vivir el día a día con unos vecinos inmigrantes. Ésta sí que merece la pena verla.
- Al final del camino: Desde que i “Aquí no hay quien viva”, siempre me ha gustado la “pareja” formada por Fernando Tejero y Malena Alterio. Me esperaba otra cosa pero no me terminó de defraudar. Para pasar el rato también. Eso sí, salen unos paisajes muy bonitos de Galicia y la Catedral de Santiago. Muchos actores españoles conocidos.
- Mentiras y gordas: Me decepcionó. Y mucho. Directamente una guarrada de película. Aunque te puedes distraer viendo a Hugo Silva o Mario Casas. El argumento, simple aunque se puede llegar a aprender del final y del tipo de vida que lleva cada uno de los personajes. Por lo demás, no me gustó nada.
- Crepúsculo: para mí, alucinante. Me encantó aunque, por supuesto, ni punto de comparación con el libro. Se lo recomiendo a todo el mundo. La película se deja algunos detalles que salen en el libro, pero de verdad que me encantó. Parecía una tonta viéndola… Ay Edward!!! Jajajaj Si a alguien le interesa la historia, le recomiendo que primero el libro y luego la película. Yo también quiero ser Bella Swan!! jajajja
Etiquetas: Películas
martes, 21 de abril de 2009
Después de los 25 ya nada es igual...
1. Hacer el amor en una cama individual o en el coche es absurdo...
2. Tienes más comida que cerveza en el frigorífico.
3. Las siete de la mañana es la hora a la que te levantas y no la hora a la que te acuestas.
4. Escuchas tu canción favorita en el coche, de camino al trabajo, no en la discoteca.
5. Llevas siempre un paraguas encima.
6. Sintonizas "Radio 5", "Todo noticias" o "Kiss FM".
7. Tus amigos se casan y se divorcian en lugar de hacerse novios y cortar.
8. Tus vacaciones se reducen de 130 días a sólo 15.
9. Tus familiares mayores ahora hacen bromas acerca de sexo delante de ti.
10. No sabes a qué hora cierra cada bar de tapas o de copas.
11. Estás seguro de que la mejor comida para tu perro es "Pedigree Pal" en vez de las sobras de anoche.
12. Dormir en el sofá en casa de un amigo al que visitas el fin de semana es inaceptable.
13. "El Jueves" ya no es tu principal fuente de informacion.
14. Vas a la farmacia a por Aspirinas y Antiácidos en lugar de a por condones.
15. Una litrona de cuarenta duros ya no es lo mejor que puedes beber.
16. Tus listas de la compra ya no incluyen bolsas gigantes de Cheetos, pizza congelada y Pitusa Cola para ls cubatas.
17. "Ya no puedo beber como lo hacía antes" reemplaza al famoso "No vuelvo a beber nunca más".
18. El 90% del tiempo que pasas frente al ordenador es por trabajo.
19. Pierdes el 70% del contacto con tus amigos y sólo tienes noticias suyas por correo electrónico, y aún...
20. Usas zapatos de vestir en lugar de tus zapatillas favoritas.
21. Ya no usas pantalón corto los fines de semana.
22. La gente que empieza ahora la Universidad nació en 1991!!!!!
23. Al acabar de ducharte cuelgas la toalla en su sitio.
24. Todos tus amigos se casan sin ser de penalty.
25. Todos los de "Operación Triunfo" y "Gran Hermano" son más jóvenes que tú.
26. Tus sobrinos saben más que tú de ordenadores.
27. Vas a la playa y te puedes pasar todo el día sin bañarte.
28. Te puedes gastar 18 euros en un disco sin quedarte pelado el resto del mes.
29. Los dependientes de las tiendas de ropa parecen tus hermanos pequeños.
30. Después de leer este e-mail decides enviarlo a un amigo, seguro que le va a encantar...
QUE NOS HACEMOS MAYORES, PERO ESTAMOS DIVINOS DE LA MUERTE...
lunes, 20 de abril de 2009
Tengo mucho miedo. De la gente que suele leer mi blog y con la que hablo por el msn, sólo lo sabe una persona, la más especial de todas. No es que el resto no seáis especiales, que lo sois, pero ella es muuuuy importante para mí.
Tendré un día un poco ajetreado pero espero que todo salga bien, como tiene que salir. Os contaré en cuanto todo esté normalizado. Yo cada minuto que pasa tengo más miedo, es inevitable.
domingo, 19 de abril de 2009
He tardado un poco, pero aquí os dejo las fotos para que podáis verlos:
Muy bonito el anillo, como podéis ver y muy significativo, y
Camiseta de mi color favorito. ¿¿Quién se lo habrá chivado??
Simplemente los pendientes de bola, me encantan. Son de mi estilo y yo me pirro por los pendientes y todas
¿¿A que es muy bonito todo?? jajaja. A mí me encanta!!
Para terminar decirte a ti, que ya sabes quién eres, que adelante, que no te preocupes de NADA y que pases de TODO, de verdad. Eres de lo mejorcito que hay nena, y hay que ser muy tonto para no darse cuenta.
sábado, 18 de abril de 2009
Ni me escondo, ni me atrevo,
ni me escapo, ni te espero,
hago todo lo que puedo
pa' que estemos juntos.
Cada vez me importan menos
los que piensan que no es bueno
que haga todo lo que puedo
pa' que estemos juntos.
Medicina alternativa,
tu saliva en mi saliva,
es física o química.
Ni me miras, ni te quiero,
ni te escucho, ni te creo,
pero siento que me muero
cuando os veo juntos.
Cada vez me importas menos
o eso digo cuando bebo,
o que sienta que me muero
cuando os veo juntos.
Medicina alternativa,
tu saliva en mi saliva,
es física o química.
La mitad de lo que hemos vivido
hace más ruido,
que el ruido de un cañón.
Y un corazón de hielo herido
se ha derretido en su colchón.
La mitad de lo que hemos vivido
hace mas ruido,
que el ruido de un cañon.
Y un corazon de hielo herido
se ha derretido en su colchon.
Medicina alternativa,
tu saliva en mi saliva,
es física o química.
La mitad de lo que hemos vivido
hace más ruido,
que el ruido de un cañón.
Y un corazón de hielo herido
se ha derretido en su colchón.
La mitad de lo que hemos vivido
hace más ruido,
que el ruido de un cañón.
Y un corazón de hielo herido
se ha derretido en su colchón.
viernes, 17 de abril de 2009
Después de un par de meses colaborando en lo de los periódicos, Peter me puso en contacto con un grupo de sabotaje. En un principio, Stefan no se metió, porque era judío y, si le cogían, los alemanes le pondrían como ejemplo de la gran amenaza que suponía su raza. La resistencia no quería facilitar a los alemanes coartadas que pudieran dejar sin salida a los judíos. Pero Stefan insistió. Yo le respaldé, y al final le aceptaron.
La primera noche de entrenamiento fue mucho más emocionante que cualquiera de nuestros sueños más descabellados. Esperamos a la puerta de casa, nos recogieron y recorrimos toda la ciudad a oscuras hasta el campo. No sólo nos iban a dar armas, sino que iban a enseñarnos a utilizarlas. La resistencia utilizaba por lo general armas robadas a los alemanes. Por supuesto, en esto ellos habían tenido más éxito que nosotros.
Nos adentramos en un bosque de las afueras de Copenhague y estuvimos aprendiendo a disparar durante horas. Creo que era diciembre. Al menos hacía frío y había humedad. Pero ni a Stefan ni a mí nos importaba. No era fácil disparar cuando todo estaba negro como la boca de un lobo, pero no teníamos elección. Como éramos inexpertos, debíamos tener cuidado de no disparar el uno al otro. Para mí fue como un sueño hecho realidad. Ahora yo era Nelson Eddy. Desde entonces tuve mi propio fusil, que guardaba bajo el colchón. Hacía un poco de bulto y era incómodo, pero si mis padres me llegan a pillar con un arma... Bueno, no quiero ni pensarlo. Así y todo, estoy seguro de que sospechaban en lo que andaba metido. Empecé a salir todas las noches después de cenar. Supongo que de sieron cuenta de que me estaba haciendo demasiado mayor para obigarme a permanecer en casa y seguir una disciplina, y simplemente rezaban para que no me pasase nada.
Seguimos entrenándonos. Pasado algún tiempo, un día emprendimos nuestra primera misión importante.
La resistencia por entonces aún era pequeña. Lo que buscaban era llevar a cabo el mayor número posible de sabotajes, en parte porque querían paralizar a los alemanes de cualquier forma, pero también por lo que había ocurrido en la invasión de Dinamarca. El gobierno se había rendido y continuaba en el poder; el rey seguía en el trono, y ni siquiera estábamos en guerra con Alemania. Alemania nos consideraba un protectorado, como si protegiéndonos nos hiciera un favor. Muchos de nosotros detestábamos este acuerdo. La resistencia tenía que recordar a la gente que los alemanes eran el enemigo invasor y que no estaba bien colaborar con ellos. Además, confiábamos en que, tras los sabotajes, los alemanes, enfurecidos, nos hicieran la vida tan imposible en Dinamarca que el gobierno no se atreviera a cooperar más con ellos. Y esto fue lo que ocurrió, finalmente, en 1943. Si no hubiéramos volado lugares como las fábricas de armamentos, los ingleses las habrían bombardeado y hubiesen muerto muchos daneses inocentes.
Nuestra primera misión fue volar la fábrica que suministraba fuselajes y alas a la aviación alemana. Se hizo a plena luz del día. Stefan y yo nos encontramos con nuestros contactos en el garaje de Olaf a la una en punto del mediodía. Veinte minutos más tarde estábamos todos en un extremo de la calle, mientras otros cuatro compañeros ocupaban el otro lado. Nuestra labor consistía en parar el tráfico. Yo estaba un tanto decepcionado. Supongo que lo que hubiera deseado era pasar corriendo y disparar. En cambio, estábamos allí sólo para decirle a la gente que había problemas al otro lado de la calle y que tenían que esperar. Si alguien hubiese armado jaleo, habríamos sacado los fusiles, pero nadie lo hizo. Diez minutos más tarde hubo una explosión enorme. Nos metimos rápidamente en los coches y bajamos por una calle lateral. Todo fue muy sencillo.
Los atentados se planeaban siempre hasta el último detalle, sin dejar ningún cabo suelto. Stefan y yo sólo teníamos a una persona como contacto. Era más seguro así. Si nos cogían y nos torturaban, no podríamos traicionar al resto del grupo. Sobre esto ahora ya lo sé todo. También hay otra norma: soportar la tortura durante veinticuatro horas, para dar una oportunidad a tus contactos de que se escondan. Después, si no hay más remedio, habla.
Poco después de aquello, llevamos a cabo una incursión en una comisaría de policía danesa y robamos todas las armas. No opusieron mucha resistencia. Estoy seguro de que muchos de ellos detestaban hacer el trabajo sucio de los alemanes. De hecho, conseguí la mayoría de los planos de las fábricas que volamos a través de la policía danesa. Los policías dijeron que, para proteger a los alemanes, necesitaban listas de las fábricas y planos detallados de las plantas, sólo así podrían colocar a sus hombres de forma adecuada. Estas listas y planos iban a parar directamente a la resistencia y los usábamos para organizar los ataques. Siempre sabíamos cuántos guardas había, dónde estaban situados y dónde se encontraban las máquinas. Los alemanes no se explicaban cómo los descubríamos.
Stefan y yo vivimos contentos aquellos pocos años, hasta la rendición de 1943. Íbamos a la escuela, seguíamos con los estudios y cada vez estábamos más metidos en lo del sabotaje. Nunca llegamos a estar a punto de que nos cogieran. Parecía que nuestras vidas estuvieran protegidas por un encantamiento. A menudo acudíamos a concentraciones en las que la gente se reunía para cantar. Miles de personas llenaban la plaza del ayuntamiento y cantaban canciones danesas. No era ilegal, y los alemanes no podían impedirlo, pero lo aborrecían con todas sus fuerzas. Recuerdo que una vez el rey me dio la mano. Salía todas las mañanas en su caballo para saludar a sus súbditos, animarnos y darnos esperanzas.
Por entonces yo ya salía con Lisa. Aunque ella sólo tenía quince años, cada vez estaba más comprometida con la resistencia. Al final, ella y su amiga Suzanne se unieron a nuestro grupo de sabotaje. Lisa y yo íbamos al cine por la tarde y, después de cenar, llevábamos a cabo acciones de sabotaje.
Había seis o siete atentos cada día, así que los alemanes pusieron patrullas de guardia en las fábricas. Cuando la gente iba a trabajar y veía las patrullas alemanas allí, se ponía tan furiosa que pronto empezaron las manifestaciones y los motines.
Los alemanes comenzaron a tomar rehenes, lo que provocó más amotinamientos. Luego exigieron como castigo que los policías daneses disparasen sobre la gente. El gobierno danés se negó y el 29 de agosto dejó de existir. Por fin, todo el país estaba unido en la guerra. Olaf nos invitó a Stefan y a mí a una botella de whisky que había birlado en una incursión y nos emborrachamos para celebrarlo. Al día siguiente pagué las consecuencias. Me pasé todo el día vomitando, y mi madre quería llevarme al hospital, convencida de que tenía una gripe horrible. Sin embargo, mi padre observó el color de mi cara y le dijo que ya me recuperaría. Pensé que me moría y creo que no me habría importado. Ahora supongo que no volveré a tener la oportunidad de beber whisky otra vez.
Después perdí a Stefan y a Lisa, y todo cambió de repente. Aquello ya no era un juego. Hasta entonces los alemanes habían tratado a los judíos igual que a los demás. Cuando los nazis quisieron que los judíos se pusieran unas estrellas amarillas en el abrigo, el rey dijo que si alguno de sus súbditos tenía que llevar una estrella, todos los demás, incluído él, la llevarían. Supongo que la perspectiva de ver a toda la población llevando estrellas fue suficiente para hacerles olvidar la idea. Nos llegó información sobre los campos de concentración y supimos de las matanzas masivas de judíos en otros países ocupados. Finalmente, en octubre, los alemanes decidieron acorralar a los judíos también en Dinamarca. No lo habían hecho antes porque sabían que los daneses se volverían contra ellos, pero ahora que ya no lo estaban, no tenían nada que perder. Planearon detener a todas las familias judías en sus casas el día del Rosh Hashanah, el año nuevo judío.
Aquella noche Stefan y Lisa se escondieron en el hospital donde trabajaba su padre. Otras familias judías se fueron a casa de amigos, a iglesias u hospitales. Cuando llegaron los alemanes, encontraron las casas vacías. La resistencia empezó a trabajar de forma frenética. Había que encontrar una forma de pasar ocultos a todas las familias hacia Suecia por el estrecho. No dormí nada aquellas noches. Simplemente no tenía tiempo. No volví a ver a Stefan y Lisa hasta la noche que salieron del hospital para pasar ocultos la frontera por la costa. Les ví allí y los tres estuvimos ayudando a los grupos que venían de Copenhague a meterse en las barcas que le llevarían a Suecia. Al final les tocó a ellos. Dí un beso a Lisa cuando se iba. Fue el primer beso de verdad. Después me quedé allí de pie en la playa, solo, mientras mi mejor amigo y su hermana se alejaban en la oscuridad. Sonaron disparos a mi alrededor y me encontré metido en una emboscada de los alemanes. La oscura noche sin luna me salvó y me las arreglés para escapar.
Dejé de ir a la escuela en el mes de octubre. Estuve trabajando día y noche para ayudar a escapar a los judíos que estaban escondidos en los hospitales, en las iglesias y en uno de nuestros sitios preferidos, una librería que estaba justo enfrente del Cuartel General de la Gestapo.
De siete mil judíos, los alemanes sólo cogieron a unos cuatrocientos.
He de pasear de un lado a otro porque hace mucho frío y tengo los pies entumecidos. Pero al moverme, siento un dolor punzante en los dedos, como si me estuviesen clavando cuchillos afilados. Me los miro. Unos están más hinchados que otros, y la parte desgarrada del meñique me está supurando. Me acuerdo de las manos de mi madre, siempre suaves y frescas, aliviándome la frente caliente cuando estaba enfermo, o increíblemente rápidas y ágiles, cuando cosía. Estaba cosiendo la noche que fui al garaje de Olaf. La noche que volví a encontrarme con Frederick.
Era una noche fría y lluviosa de noviembre. Como de costumbre, estaba escuchando la BBC en la radio después de cenar. Era ilegal, pero todo el mundo lo hacía. Nos informaba de lo que estaba ocurriendo realmente en la guerra. Además, era el medio que tenía la resistencia para recibir mensajes cifrados desde Inglaterra. Mi padre estaba fuera de la ciudad en un viaje de negocios para la empresa Philips, y mi madre estaba cosiendo un traje de Pierrot, para la función de Navidad que había en el Tívoli.
Carol Matas, "Jesper"
jueves, 16 de abril de 2009
Recuerdo que era un jueves y ese día eran las paellas de... (no me acuerdo qué carrera). Lo cierto es que dudo mucho que lo supiera, porque sólo veíamos carteles de que había tal celebración y allá que nos apuntábamos mis compañeras y yo.
Desde que tengo uso de razón, siempre he odiado madrugar, pero me acuerdo que aquel día a las diez de la mañana ya estábamos en la Uni (y eso que a mí me pilla a casi 50 kms de mi casa...)
La verdad es que ahora que estoy intentando hacer memoria, me doy cuenta que en realidad me acuerdo de más bien poco, ¿por qué será? jajaja
El caso es que aquel día, a las 12 del mediodía, más o menos, después de haber estado bebiendo casi sin desayunar y al sol... pues ya os podéis imaginar cómo íbamos de perjudicadas...
Recuerdo que tenía clase a las 15:00 h y nada menos que de contabilidad (pufff...) y yo estaba empeñada en ir fuera en el estado que fuera (ignorante de mí, llevaba todo el año sin enterarme de nada, no sé si pensé que por ir borracha me iba a enterar de los putos balances y libros de cuentas...)
Como os imaginaréis, no pisé la clase aquella tarde... Recuerdo que en el parking donde hacíamos las paellas (no sé por qué lo llaman así cuando casi todo el mundo come bocadillos...) había un coche rojo. Yo diría que un Hyundai Accent, pero creo que eso ya es decir demasiado... Tenía una pegatina que ponía "Paco".
Yo me tiré al lado de la rueda y empecé a llorar la mona... "Ay.... ay...." y la gente me intentaba acojonar diciéndome: "levántate de ahí que va a venir Paco y te vas a enterar" (había tomado el coche de Paco como el mío propio...) pero yo como el que oye llover.
Así pasamos la tarde, entre otras cosas, haciendo tiempo hasta que saliera el último bus para no llegar a casa en esas condiciones...
Hasta que apareció Paco... con su novia y yo borracha perdida (qué situación!!) Yo le pedí perdón más roja que un tomate y Paco me ayudó a levantarme y me dijo: "no te preocupes, que no pasa nada. Además, no se lo voy a contar a nadie de clase".
Al cabo de los días, semanas y meses, me dí cuenta que en mi clase no había ningún Paco (vale, el primer año éramos más de cien, pero sólo había ocho chicos, y estaban todos controlados...)
Me pregunto si el tal Paco me tomó el pelo (que no me extrañaría), iba peor que yo y me confundió (tampoco sería raro) o simplemente fue producto de mi imaginación... (aquí ya me empezaría a preocupar seriamente)
miércoles, 15 de abril de 2009
Hoy vuelvo a no saber qué decir, ni qué escribir... como hace tres años.
Hoy no es sábado, como hace tres años... Hoy no espero con alegría a nadie que, por desgracia, se tuvo que dar la vuelta... Simplemente, hoy no espero a nadie. Ni me pongo de camino a Burgos, como entonces.
Hoy sigo acordándome de ella, como entonces y como siempre.
No sé si es casualidad, pero siento que desde aquella época, las cosas no me van tan bien como hasta entonces... Echo de menos ciertos tiempos pasados...
Hoy hace tres años que murió mi abuela... Desde aquí todo mi recuerdo para ella...
martes, 14 de abril de 2009
Por cierto, BARCA_0014, que no me olvido ehh, que hoy hace dos meses de lo nuestro jajajaja
lunes, 13 de abril de 2009
Me encantaría poder volver a verla algún día, que desde el verano de 2007 no la he vuelto a ver. Pero acabas la Universidad y cada uno va haciendo su vida y yéndose por caminos distintos.
Lo pasaba en grande a su lado. Viéndola cumplir con sus costumbres musulmanas, en clase de francés donde, lógicamente, ella nos daba mil patadas a todos, en el césped cuando nos tirábamos todas a mirar al cielo sin hacer nada... y en cualquier parte.
Así que desde aquí, que sino me equivoco ahora andas por Marbella, todo mi cariño para ti, que sabes que siempre lo has tenido y FELICIDADES!!!
Por cierto, se te echa mucho de menos...













